Todos los ojos sobre Anamarta

A Anamarta de Pizarro, directora del Festival Iberoamericano de Teatro, le tocó una dura tarea: continuar con el legado de Fanny Mikey. Hablamos con ella sobre el futuro del teatro y las obras de este año.

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Daniel Osorio Solarte

29.03.2012

Siempre es difícil ocupar un cargo importante, pero más difícil aun, es llegar a ocuparlo cuando su antecesor ha sido exitoso. Esa es la difícil labor que está desarrollando Anamarta de Pizarro: ocuparse del cargo dejado por la mujer más exitosa en la historia del teatro en Colombia, Fanny Mikey. La actual directora del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá es antropóloga de la Universidad Nacional, trabajó en la Secretaría de Educación y ha publicado dos libros resultado de sus investigaciones en antropología. Fue por mucho tiempo la mano derecha de Fanny, y por esa experiencia a su lado heredó su trono. Quisimos conversar con ella para saber cómo se siente ser la protagonista del Festival que convierte a los bogotanos en espectadores del mejor teatro del mundo.

¿Como llegó por primera vez al Festival?

Llegué al festival porque cuando trabajé en la Secretaría de Cultura fui directora del teatro Jorge Eliecer Gaitán. Una vez le propuse a Fanny que hiciéramos una temporada en el Jorge Eliecer con las obras que habían tenido mayor recordación en ese año. Hicimos una temporada a precios populares. Ahí la conocí. Un año después me la encontré y me dijo: “te estaba buscando, quiero que trabajes conmigo”. Yo estaba trabajando en ese momento en una investigación de antropología. Cuando llegué aquí, nunca en la vida me quise ir.

 

¿Como fue la experiencia de trabajar con Fanny Mikey?

Fue una experiencia inolvidable pero también muy fuerte porque ella era una trabajadora incansable. Permanentemente estaba, como decimos en Colombia, chancleteando: “¿qué pasó con esto?, ¿a quién llamaste?, ¿pudiste hablar con tal persona?”. Tenía una energía vital impresionante. Ella se murió de 78 años, hizo una función de teatro la noche antes de enfermarse y después se fue de rumba y ya no se volvió a levantar. Era una mujer de una energía y de un convencimiento del poder transformador del teatro. Solamente ella podía darnos este Festival Iberoamericano que estamos hoy en día manteniendo en homenaje a ella y a ese público que la quería tanto, y que sigue queriendo y apoyando al Festival.

¿Fuera del contexto del Festival, cómo es su relación personal con el teatro?

Voy a completar veinte años trabajando en el teatro. Es una relación cercana. Acá me involucro con los grupos de teatro colombianos y cuando viajo de vacaciones siempre voy a ver alguna obra.

¿Qué cambios está sufriendo el teatro en la actualidad?

El cambio máximo es que las grandes compañías están regresando a un teatro más conectado con el público. Este año tenemos muchas obras donde hay música y hay grupos musicales dentro de la puesta en escena. Creo que lo que está sucediendo en las artes escénicas es que se está regresando a ese actor multidisciplinario, a ese actor que sabe recitar, pero que al mismo tiempo tiene un manejo del cuerpo distinto. Hay mucho teatro físico, muchas veces hay grandes bailarines dentro de los mismos actores, y hasta son capaces de cantar. Creo que la puesta en escena de lo que tendremos en la programación es, en términos generales, grandes compañías –muy grandes– muchas de ellas con propuestas muy contemporáneas.

¿Qué tiene para ofrecerle al público esta nueva versión del Festival?

Además de esas propuestas interdiciplinares, también traemos teatro clásico. Teatro griego adaptado a la actualidad, por ejemplo. Viene una Elektra de Rumania muy contemporánea, con un grupo de música zíngara que es tal vez el más importante que hay en Rumania. Tenemos una Odisea de Costa Rica con una técnica mixta de muñecos, títeres y marionetas. Tenemos varias obras de Shakespeare, todas muy contemporáneas: viene un Julio César que está montada en la época de los sesenta y que tiene que ver con la época del asesinato de Kennedy. Tenemos un Macbeth que viene de Georgia que es muy visual y que está montado desde el punto de vista de las brujas. Cada vez que aparecen esas tres brujas hay un truco de magia en el escenario. Tenemos un Hamlet infaltable. Es un Hamlet de Corea, donde hacen un teatro un poco más ritual, pero igual absolutamente hermoso. Yo creo que es de las puestas en escena más especiales e impactantes que haya visto. También tenemos clásicos contemporáneos, varias obras de Henrik Ibsen. Tenemos un montaje japonés de Peer Gynt, que como el montaje original, es un musical, pero esta vez con instrumentos africanos ejecutados con técnicas orientales. Todas son muy visuales y se quieren conectar muy fuertemente con el público. Tenemos una versión ultramoderna que viene de Alemania de Casa de Muñecas y tenemos  Lo que pasó cuando Nohora dejó a su marido, una reescritura de esa misma obra.

¿Por qué tiene el pelo azul?

Lo del color de mi pelo empezó un día que me puse para una fiesta de disfraces una peluca de ese color. Me pareció que era la solución a mis canas. En lugar de estarme pintando permanentemente el pelo, lo que hago es pintármelo así y puedo durar seis o siete meses y no importa: salen los grises, los blancos, los negros, y no me importa tanto.

¿Tiene relación el color de su pelo con el del afiche?

No. La razón del es azul del afiche es que si se mira con cuidado la nueva imagen de Bogotá es Más, tiene una serie de colores en el signo más (+) que hace el papel de la letra t. Inicialmente se había hablado que cada uno de los colores correspondía a una actividad:  el azul para la cultura. Y a partir de allí, el reconocido diseñador Carlos Duque desarrolló la imagen de esta versión del Festival.

¿Cual es la importancia del teatro callejero en el Festival?

El teatro de calle es la manera como el Festival se mete dentro de la ciudad. Vamos en esta ocasión a once de las veinte localidades, a las once localidades tal vez más lejanas y con las de mayores problemas económicos. Para nosotros es un placer invitar a la gente a que pase un día no sólo en el parque, sino disfrutando un programa cultural de la magnitud de lo que nosotros hacemos.

¿Cual es la relación del Festival Iberoamericano con el Festival de Teatro Alternativo?

Nosotros mantenemos una muy buena relación. A mi me parece que es muy importante que el Festival Alternativo exista. Creo que todos los grandes festivales del mundo tienen un festival alternativo. Y no solo los grandes festivales; Broadway tiene su Off Broadway, un movimiento contestatario que muchas veces alimenta el desarrollo de nuevos espectáculos en Broadway. Para mi es importante que el Festival Alternativo exista, este año por ejemplo, el día 27 de marzo, es el día internacional del teatro, vamos a realizar un evento conjunto: un homenaje al maestro Santiago García.

¿Como están los grupos colombianos respecto a los grandes grupos del mundo?

Solamente te voy a contar una cosa. Mapa Teatro, que es uno de los grupos con que el Teatro Nacional realizó este año una coproducción, está invitado al Festival de Avignon, uno de los más importantes en el mundo. Es la primera vez en la vida que un grupo de teatro colombiano está invitado a ese importante festival. Va con la obra que presentó el festival pasado que se llama Los Santos Inocentes.

En festivales anteriores han venido músicos internacionales de la talla de Franz Ferdinand y Buika. ¿Que pasó este año?

Este año hay muy buenas bandas nacionales como Bomba Stereo, y tuvimos un espectáculo internacional con la cantante española Bebe.

¿Cual es su obra favorita, sus recomendados personales?

Tengo varias, muchas: porque si hablo de circo tengo que decir que Donka, una carta a Chejov es mi favorita. Pero si hablo de danza, me parece que el espectáculo Conjunto di Nero que trae Elio Greco es una de mis favoritas. Pero también me gusta mucho el flamenco, lo de Cayetana me parece maravilloso. Y me encanta lo que trae Australia en Cabaret. En teatro, uno de mis preferidos es el Macbeth de Georgia. Pero todavía me faltan los colombianos; creo que hay una gran participación este año de grupos colombianos que están sacando la cara por el país.

*Daniel Osorio Solarte es estudiante de Literatura de la Universidad de los Andes. Además se encuentra haciendo la opción en periodismo. Esta entrevista se realizó para el curso Laboratorio de Medios

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