El buen momento del cine documental en Colombia

Amazona, El silencio de los fusiles y La señorita María son títulos que llegaron al público masivo y que le están dando un empujón al cine documental colombiano. Uno, que ya no sólo se gana los aplausos de la crítica sino los del publico con las salas llenas.

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Camilo Ramos Martínez

25.01.2018

El cine documental producido en Colombia atraviesa por un buen momento. Relatando fragmentos de la realidad pública y privada del país y de sus habitantes, construyendo memoria y propiciando la reflexión en torno a cuestiones como la vida en familia o la migración forzada del campo a la ciudad. El cine de no ficción está consiguiendo llamar la atención de un número cada vez más alto de espectadores, abriéndose espacio en la programación de una cartelera que le ha sido tradicionalmente esquiva.

No ha resultado fácil, particularmente por el reto que representa superar la habitual resistencia de los espectadores hacia el cine colombiano y sobre todo para los productores de películas que se alejan del relato cómico, moviéndose por terrenos narrativos más complejos y menos complacientes. Se habla entonces de la urgente necesidad de formar al público, de generar una audiencia que consuma con regularidad, valore y analice las historias que ve en la gran pantalla.

Sumándose a esa suerte de cruzada por la conquista de la audiencia, los realizadores de películas de no ficción han librado otra batalla, para zafarse del imaginario que lleva al público a relacionar el término documental únicamente con la vida salvaje y el exotismo natural, los relatos biográficos o las reconstrucciones históricas. Esta, sin mencionar la tendencia a rechazar la realidad inmediata, en el contexto colombiano, es sumamente compleja y de la cual se alimenta en buena medida el género.

Las cifras avalan el esfuerzo que han hecho todos los involucrados para darle un fuerte impulso a la producción y distribución de cine en Colombia. Amparados por un marco legal cada vez más robusto y beneficiados por los estímulos que contemplan las leyes 397 de 1997 (ley general de cultura), 814 de 2013 (ley de cine) y 1556 de 2012 (que busca fomentar el uso del territorio nacional como escenario para el rodaje de obras cinematográficas).

"El cine colombiano de no ficción se consolida como una estupenda opción para los espectadores"

Durante los últimos años, el número de documentales que aparecen en las carteleras de cine del país ha venido en aumento, con títulos como La Eterna Noche de las Doce Lunas (Priscila Padilla, 2013), Don Ca (Patricia Ayala, 2013), Carta a una Sombra (Miguel Salazar y Daniela Abad, 2015), Todo Comenzó por el Fin (Luis Ospina, 2016), Paciente (Jorge Caballero, 2016) y Jericó, el Infinito Vuelo de los Días (Catalina Mesa, 2016).

Fotos cortesía de: Proimágenes Colombia.

Entre las 41 películas colombianas que se estrenaron en las salas de cine del país durante el año 2017, con corte al mes de noviembre, se encontraban cinco documentales: Noche Herida (que forma parte de la trilogía Campo Hablado de Nicolás Rincón Gille), El Silencio de los Fusiles (Nathalia Orozco), Amazona (Clare Weiskopf), Poner a Actuar Pájaros (Erwin Goggel) y Señorita María, la Falda de la Montaña (Rubén Mendoza).

Se destacaron particularmente las películas de Weiskopf y Mendoza por la gran acogida que tuvieron por parte del público, consiguiendo más de 32.000 y 28.000 espectadores respectivamente. Ambas cintas han cosechado también un amplio palmarés de reconocimientos dentro y fuera del país, incluyendo la reciente nominación de Amazona a los Premios Goya como Mejor Película Iberoamericana y la selección de Señorita María como parte de la Doc Fortnight 2018 del Festival Internacional de Cine de no Ficción del Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Contando con un grupo cada vez mayor de realizadores que le apuestan al documental, lanzando películas con un alto nivel de calidad narrativa y técnica y consiguiendo ser distribuido fuera del país, sin mencionar el reconocimiento que ha obtenido en festivales y muestras especializadas alrededor del mundo, el cine colombiano de no ficción se consolida como una estupenda opción para los espectadores, que ya prepara su primer estreno del año 2018: el largometraje Ciro & Yo del realizador bogotano Miguel Salazar estará en las salas de cine del país desde el próximo 25 de enero.

 

*Camilo Ramos Martínez es realizador de cine y televisión y estudiante de la Maestría en Periodismo de la Universidad de los Andes. Se ha desempeñado como profesor de producción y apreciación del cine en varias instituciones de educación superior, alternando su labor con el cultivo de audiencias para las películas colombianas.

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