• ‘Sirvase nomás que mirar no cuesta’

    El Mercado de Sonora en Ciudad de México es un lugar de comunión entre verduras, brujería, animales, juguetes y religión. Esta es una mirada fotográfica a un lugar en donde hasta los milagros están en venta.

  • El complejo Mercado de Sonora, ubicado en la Colonia Merced Balbuena y fundado en 1957, cubre unos diez mil metros cuadrados y tiene cerca de cuatrocientos puestos de venta.
  • Afuera del mercado se improvisa una especie de miscelánea, donde se venden frutas, alebrijes de cartón, miniaturas religiosas y productos de estación.
  • Los pasillos estrechos, los cambiantes niveles de los techos, las personas que lo arrollan con bultos de chiles o de juguetes y las continuas voces de los vendedores hacen que sea casi imposible no perderse. Visitar el Mercado de Sonora es casi un ejercicio deambulatorio.
  • Uno de los atractivos tradicionales del mercado es la venta de animales vivos. A medida que uno se acerca a la parte de atrás del mercado, donde se venden estos animales, el olor a gallinaza y sangre se va haciendo cada vez más intenso.
  • En el mercado se pueden conseguir chivos, terneros, palomas, gallinas, perros, hámsters, ratas y conejos.
  • Cuando se acerca el 2 de noviembre, en el que se celebra el Día de los muertos, las calaveras se apoderan de los puestos de mercado. Se pueden encontrar de azúcar, de papel maché, de madera y cerámica.
  • Dentro del imaginario universal que tiene la gente de México, la piñata está justo al lado del sombrerón y el tequila. En el Mercado de Sonora se pueden conseguir los rellenos de rigor de una piñata: bolas de plástico, jicamas, pequeños muñecos, dulces, etc.
  • El mercado tiene una sección donde se vende todo tipo de juguetes, desde los más tradicionales (aros, baleros, cometas y pelotas que remiten automáticamente a los juguetes de Kiko en el Chavo del Ocho) hasta carros de control remoto, maletas de Hello Kitty y peluches de los perosonajes de la última película de Disney.
  • Una de las partes más impactantes del mercado es la de los artículos de santería. En cada puesto, conviven santos, muertes, diablos, virgenes y pócimas para el amor y el éxito.
  • La Santa Merte, cuyo culto es rechazado por la iglesia católica, y la Virgen de Guadalupe son dos deidades claves en la espiritualidad mexicana. Aunque algunos dicen que ambas son adaptaciones de un mismo mito prehispánico (la diosa azteca Mictecacíhuatl), ambas representan a dos mundos muy diferentes que conviven en el Mercado de Sonora.
  • Levantar el negocio, amarrar un amado, tener mejor desempeño sexual, hacerse una limpia energética, asegurase la salud, el dinero y el amor. Todo esto se puede conseguir en el Mercado de Sonora a un precio negociable.
  • Existe una variedad enorme de hierbas, que mezcladas entre si, pueden curar, según los vendedores, cualquier mal.
  • En el ecléctico Mercado de Sonora pareciera condensarse la realidad mexicana, hecha de una mezcla indígena, europea y de una sociedad globalizada. Lo que cualquier cliente se lleva de una visita al mercado no son sólo bolsas llenas de chucherías, sino el pulso de esa ciudad gigante que es México D.F.
2012

Eduardo Briceño

25.10.2011

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