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La enigmática mirada de los animales sobre los humanos

Fue una agradable y doble sorpresa haber asistido a la première de Los reyes,la última cinta de los documentalistas chilenos Bettina Perut e Iván Osnovikoff. Ellos, junto con la productora Maite Alberdi, presentaron la película y discutieron, al final, sobre ella. Sin embargo, lo más interesante no es la presencia de lo humano, sino la […]

Daniel Zorrilla

11.03.2019

Fue una agradable y doble sorpresa haber asistido a la première de Los reyes,la última cinta de los documentalistas chilenos Bettina Perut e Iván Osnovikoff. Ellos, junto con la productora Maite Alberdi, presentaron la película y discutieron, al final, sobre ella. Sin embargo, lo más interesante no es la presencia de lo humano, sino la propuesta del festival al seleccionar una película que habla de la ausencia de éste. Es más, la película ni siquiera habla de la ausencia del humano, porque el verdadero tema son los animales no-humanos, una pareja de perros llamados Chola y Fútbol.

Es muy atractivo ver una película que se esfuerce en dar una mirada desde lo animal, lo que se logra haciendo una etnografía de esta pareja de perros en el barrio Los Reyes, un barrio de skaters en Santiago. En palabras de la directora, la película trata de “dejar la centralidad de los seres humanos”. Es una propuesta de desnudarse de la mirada antropocéntrica.

Es una propuesta de desnudarse de la mirada antropocéntrica

Además de esto, los directores fueron muy cuidadosos ante la pregunta sobre la racionalidad o la forma en que sienten los animales, pues nunca dan juicios sobre si ellos “están tristes”, “felices”, “solos”, pues reconocen los límites de la razón humana y la carencia que tenemos para entender ese lenguaje y ese tipo de conocimiento. Por eso uno se da cuenta que no hay nunca planos subjetivos que traten de imitar o de dar la ilusión que vemos a través de los ojos de estos animales. El espectador es aquel que es observado por ellos, todo el tiempo está ante su mirada, es aquel a quien se está evaluando y cuestionando desde la mirada canina.

Derrida, en su conferencia recogida en el libro El animal que luego estoy si(gui)endo, habla sobre lo que se siente estar desnudo frente a un animal, ante esa mirada que parece producir vergüenza en el momento en que uno la percibe. Dice él: “Se cree generalmente […] que lo propio de los animales, y lo que los distingue en última instancia del hombre, es estar desnudos sin saberlo. Por consiguiente, no estar desnudos, no tener el conocimiento de su desnudez, la conciencia del bien y el mal, en definitiva” (Derrida 18). Chola y Fútbol pasean su desnudez por la pantalla y el ojo de la cámara, trabajo hecho por Pablo Valdés, se detiene en la corporalidad de estos animales. Todo se lleva a un terreno donde parece que sí podemos entender, a pesar de que los aullidos y ladridos de esta pareja se escapan a la interpretación humana. Por lo que aparece la posibilidad desde algo que llega a ser mucho más cercano, que parece podemos entender mejor: la desnudez desde los cuerpos animales.

Resulta interesante que Derrida no concluye ahí, con esa oración, sino que, a modo de chiste, escribe una aseveración que parece ser el punchline de su propuesta: “A partir de ahí, desnudos sin saberlo, los animales no estarían desnudos” (19). La pareja de perros, los reyes de este parque de skaters, dominan el espacio del parque y de los encuadres con sus cuerpos; cuerpos que no sienten vergüenza de estar expuestos. Lo que pareciera ser lo contrario de los seres humanos, que rara vez muestran sus cuerpos en cámara. Los directores apostaron por la ausencia de las personas, que sólo aparecen por medio del lenguaje oral. Su presencia sonora es breve y efímera, reemplazada por el gran diseño sonoro hecho por Janis Grossman, que crea todo un universo de sonidos que juega con el lenguaje de los perros y el ambiente de los skaters. Cabe destacar también la delicadeza de la cámara a la hora de abordar todo el ecosistema de este parque, los primeros planos detalle, vistos casi a través de los ojos de los insectos que filman y que muchas veces invaden el cuerpo de estos perros.

Los reyes es una película que se atreve, de una forma que considero humilde, a hablar de ese otro que es simultáneamente el más lejano y el más cercano.

(Para quien quiera leer, el dato bibliográfico es: JacquesDerrida. El animal que luego estoy si(gui)endo. Trads. Cristina de Peretti; Cristina Rodríguez Marciel. Editorial Trotta, 2008.)

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