• En carne propia

    Una periodista vegetariana se propuso meterse de lleno en el día a día de una carnicería. Esta es su crónica.

  • La Distribuidora J.H e Hijos es una carnicería que lleva 30 años funcionando en la plaza de mercado de Las Ferias, ubicada en la Avenida Rojas con calle 74B, occidente de Bogotá.
  • La carne llega entre las 5 y 6 de la mañana. Andrés y Eliecer —los empleados— deben recibir el producto.
  • En una carretilla de construcción, Elicer transporta la carne desde el área de descargo hasta el almacen. Hoy llegó el Cordero.
  • Todas las mañanas Eliecer se encarga de abrir la carnicería, y dependiendo de la cantidad de carne que deban cortar, llega a la plaza entre las cinco y las seis de la mañana.
  • Don Jorge Higuera es el dueño del local. Según Eliecer una parte muy importante en su negocio es el servicio y la atención al cliente. "Siempre que se acerca alguien ofrecemos lo que tenemos y recomendamos de acuerdo a lo que la persona está buscando" asegura.
  • A las 7:00am comienzan a llegar los clientes, por eso Andrés y Eliecer sacan del cuarto frío la carne que previamente tenían lista y la ponen en la vitrina para poder abrir en punto.
  • Eliecer lleva tres años trabajando aquí y ya puede desmembrar 30 corderos en tres o cuatro horas. Pone tres o cuatro corderos en línea y se mueve entre ellos, repitiendo los mismos cortes, lo que le ayuda a ser mucho más rápido.
  • Semanalmente, en esta carnicería procesan y venden alrededor de 6600 libras de carne de ternera y cordero.
  • Las tres personas que trabajan en la carnicería ya están acostumbrados a lo que hacen. Al punto que no les molesta comer o beber mientras están cortando y preparando la carne.
  • ¿No les molesta el olor? pregunté. "Llevo más de catorce años ayudando y trabajando en el negocio ya no siento ningún olor" dice Andrés hijo de Jorge y empleado de la carnicería
  • Como parte de las actividades cotidianas, los empleados de la carnicería tienen un sistema de pedidos con sus clientes asiduos. Solo deben llamar y ellos se encargan de preparar la orden.
  • Al final de cada día, alrededor de las cinco de la tarde, Andrés y Eliecer guardan toda la carne que les quedó en un cuarto frío y cierran la carnicería.
1111

Natalia Becerra Correa

03.03.2014

La clase de Laboratorio de Medios de la opción en periodismo del CEPER se propuso realizar una edición con historias de cosas que los periodistas nunca harían. Este foto-reportaje muestra el trabajo de los carniceros y todo lo que deben hacer en su día a día. El reto fue para una estudiante vegetariana, que aunque respeta que otros coman carne, nunca aceptaría un trabajo en el que tenga que cortar y preparar los cuerpos de otros animales para que ella o alguien más pueda comer.

Aunque en Colombia el consumo de carne es un hábito generalizado, normalmente, el único contacto que las personas tienen con los animales que consumen se da en una tienda o supermercado cuando escogen una bandeja de lomo o pechuga para preparar la comida.

De acuerdo con la Federación Colombiana de Ganaderos, FEDEGAN, en el 2012 cada colombiano consumió en promedio  50,5  kilogramos de carnes  —pollo, res y cerdo—. Lo que más se consume en el país es pollo con 23,7 kg, seguido de cerca por la carne de res, con 20,76 Kg, y por último está el cerdo, con 6,04 kg, que equivale apenas a un tercio de los otros dos tipos de alimento.

El proceso que se da para que la carne —que cada persona sirve en su plato— llegue desde el animal que vemos en una granja, es bastante largo, tedioso, y muchos seguramente  no querrían tener el trabajo de quien se dedica a esto.

 

*Natalia Baecerra Correa es estudiante de Literatura. Esta crónica se realizó en el marco de la edición Ni de fundas de la clase Laboratorio de Medios, la cual hace parte de la opción en periodismo del CEPER.

Esto me produce

  • Qué hueso
    1
  • Mmmm
    0
  • Ojalá lo lean
    0
  • Para grabárselo
    0
  • Qué viaje
    0
  • Uy, qué jevi
    0
  • Que la fuerza nos acompañe
    0
  • KK
    0

Relacionados