Horario de atención

Bienvenidos al Horario de atención

En cada nota de este nuevo blog usted encontrará perfiles e historias de vida de los más de mil profesores de cátedra que Los Andes contrata cada semestre. Es un espacio para que una parte de esa comunidad uniandina, que a pesar de su importancia suele ser invisible, deje de serlo.

Santiago Parga Linares

25.09.2017

Usted los conoce, aunque no lo sepa. Se le sientan al lado en el bus y en la biblioteca; los ve pasar, subiendo y bajando las interminables escaleras de la universidad. Son sus profesores, sus colegas. Para la mayoría de los estudiantes, son como cualquier otro profesor; para los profesores de planta son una presencia ocasional y difusa, si es que se los encuentran en sus respectivos departamentos. Hablo, por supuesto, de los profesores de cátedra.

Es un tipo de profesor, llamado también docente ocasional (una nomenclatura quizás más sincera), cada vez más común en todas las universidades en el mundo, no solo en Colombia. Están allí para llenar vacíos, para dar clases que nadie puede o quiere dictar y su presencia depende exclusivamente de la disponibilidad de cursos que necesiten de un profesor. Si los ve por ahí este semestre y el siguiente no, probablemente no hicieron nada mal. La Universidad, sencillamente, no los necesitó y no los llamó. Ni siquiera tuvo necesidad de despedirlos: todos los profesores de cátedra son despedidos al final de cada semestre. Si tienen suerte, los contratan al inicio del siguiente.

Este blog quiere ponerle nombre, cara e historia personal a esa fuerza de trabajo semi-invisible que son los profesores de cátedra de la Universidad de los Andes.

Este blog quiere ponerle nombre, cara e historia personal a esa fuerza de trabajo semi-invisible que son los profesores de cátedra de la Universidad de los Andes. Una vez al mes, Horario de atención le presentará a uno de los más o menos mil profesores de cátedra que la Universidad contrata (y despide y vuelve a contratar) cada semestre. Este blog no quiere ser una enumeración de los muchos problemas que el empleo ocasional de docentes representa para profesores, estudiantes y universidades, aunque esos problemas, que son muchos e inescapables, aparecerán en las historias de vida de nuestros invitados. Más bien, el propósito aquí es crear un espacio para que la comunidad uniandina se conozca a sí misma, un espacio para que una parte de esa comunidad, que a pesar de su importancia suele ser invisible, deje de serlo. No quiero que esto tenga un tono institucional, como el de las biografías de profesores que aparecen en las páginas de las universidades, una versión de la hoja de vida convertida en párrafos. Quiero, por el contrario, saber cómo es que una persona termina viviendo de semestre en semestre, convertido en un jornalero de la educación, un maestro itinerante que a menudo tiene que trabajar en varias universidades para poder vivir.

Nuestra primera entrada estará dedicada a Julián Campos, colega mío del departamento de Literatura. Como yo, Julián enseña escritura académica para posgrados y lleva varios años en el trajín del maestro itinerante. Espero conocer y presentar profesores de todos los campos y con todo tipo de historias. Y espero que usted, querido lector, los conozca también y nos visite en nuestro horario de atención.

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