La banda de rock indie bogotano, autora de himnos generacionales como Bailando triste, El túnel o El verano, son uno de los proyectos mejor consolidados del circuito alternativo de la capital. No solo han conquistado los escenarios más codiciados por las bandas locales, como subirse a un Rock al Parque el Festival Estéreo Picnic, sino que cosecharon una fanaticada incondicional a partir de su sonido local, y letras que lograron encapsular experiencias comunes de una generación alterna bogotana de clase media.
La anécdota de una fiesta mala y la mala suerte de estar veraneado, se conjugan con temas más insondables de la existencia, como la incertidumbre por el futuro, la depresión que persiste a lo largo de los años, y la eterna desazón del callcenter como único destino laboral para una generación que quizá se resiste a crecer del todo. Ahora, los Fumadores le cantan a la adultez, al amor verdadero, y a ese temor de sentir que la vida se va volviendo irreversible a medida que uno crece, mientras quienes los escuchamos crecemos junto a ellos.
Ahora, luego de su álbum de consolidación Nochenegra, publicado en 2025, Nicolás y los fumadores está buscando qué más queda por decir, y qué sigue luego de una década de existencia. Hablamos sobre esto, sobre la ciudad que habitamos, sobre el abordaje tragicómico de la vida, la eterna precariedad de la industria musical alternativa, y mucho más, en esta entrevista en el vagón.