20 cosas que un periodista debería llevar en su maleta

Para un periodista, un viaje es una gran oportunidad para descubrir buenas historias. Aquí una lista con todo lo que debería empacar para no dejarle nada, o casi nada, al azar.

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cerosetenta

30.11.2012

Para un periodista, un viaje es el comienzo de una nueva historia. Grandes firmas como Alberto Salcedo Ramos dicen que para ser bueno en este oficio hay que estar siempre trabajando. Luna de miel, viaje familiar, paseo con los amigos. No importa a dónde vaya, un periodista siempre debe estar preparado. Aquí les dejamos una lista de todo lo que un periodista debería tener en la maleta para que, si se le atraviesa la historia de su vida, no lo agarre fuera de base.

1. Bolígrafo (y lápices)

Dentro de la rutina que tiene antes de salir a hacer reportería, la periodista Alma Guillermoprieto dedica un momento a asegurarse que tenga suficientes plumas con ella. Suena obvio, pero olvidarlos puede ser fatal. A la fecha, un bolígrafo es de las pocas tecnologías que (casi) nunca falla. Existen infinidad de opciones, pero el favorito de 070 es el que vende la famosa marca Moleskine: liviano, plano, y encaja perfecto en una libreta. Ahora, si la reportería lo agarra en invierno, lleve lápices. Pocos se imaginan que la tinta de los bolígrafos se congela y tienen que salir corriendo a encontrar un lápiz de grafito.

2. Libretas

Las mejores son las pequeñas, alargadas y de argolla, con tapa dura para que se pueda escribir sin apoyo y que quepan en los bolsillos del pantalón. Hoy existen libretas con papel de piedra que son resistentes al agua. Asegúrese de que a su libreta se le puedan arrancar páginas sin que se descuadernen, pues a veces es necesario dejar teléfonos, direcciones de correo o cualquier información en un pedazo de papel. Ahora bien, si usted es de los que prefiere cosas diferentes, puede aplicar la técnica de Gay Talese, quien suele tomar apuntes en los cartones que le enrollan al cuello y los puños de sus camisas cuando las recibe de la lavandería. (vea este video en el que Talese explica la manera de cortarlas y guardarlas).

3. Grabadora

García Márquez no la usó en sus tiempos de periodista, pero para otros como Alberto Salcedo Ramos o Germán Castro Caycedo es una compañera obligada. Hoy las hay caras, buenas y a buen precio y simplemente regaladas para lo que ofrecen. Prefiera las digitales sobre las de cassette y asegúrese de que los archivos sean en formatos tradicionales (wav, mp3, aiff), que sean de tarjetas de memoria (las tarjetas tipo SD son las más cómodas, comunes y variadas) y no de memoria interna. Es clave que sean compatibles con cualquier sistema operativo y que no necesiten ningún software para descargar los archivos. Si va a grabar al aire libre, use una de esas espumas redondas para evitar que el viento golpee contra los micrófonos. Si la olvidó, la media de su pie izquierdo puede resultar salvadora.

4. Audífonos

Nada peor que llegar a casa, listo para revisar la grabación de su trabajo y descubrir que el viento no deja oir las respuestas, que la voz de su fuente no es clara o distante o que, simplemente, la grabadora no registró nada. Lo mejor es siempre conectar un par de audífonos a la máquina y monitorear permanentemente el sonido. Para quienes quieran trabajar en una pieza de audio, los audífonos son más que obligatorios. Y a riesgo de parecer un ser de otro planeta, los mejores son los de casco (cubren todo el oido y garantizan que lo que oye es lo que está grabando) y con aislamiento de sonido. Una vez más, las opciones van desde un humilde Coby hasta unos estrambóticos Sennheiser.

5. Cámara de fotos

Hoy la imagen es tan importante como el texto. Existen muchas cámaras point and shoot que con un buen encuadre, luz y una lectura extensa de los manuales de usuario pueden producir fotos impactantes. Sin embargo, mientras más avanza la tecnología DSLR (cámaras digitales con obturador, diafragma y lentes intercambiables) aparecen máquinas de mejor calidad y precio. Si está empezando, o si el bolsillo no da para más, considere hacerse de una Canon Rebel Txi o una Nikkon D3100. Si está dispuesto a gastar un par de millones en su equipo, la Canon 5D es probablemente lo mejor que ofrece el mercado (y le agrega un par de molestos kilos a su equipaje). Un buen punto intermedio es la Canon 60D y la Nikkon D7000. ¿Por qué solo Nikkon y Canon? Son las líderes en el mercado, lo que hace que conseguir repuestos y accesorios sea mucho más fácil.

6. Trípode

Para quienes les haya tocado, saben que tomar fotos cuando hay mucho movimiento o poca luz es un reto casi imposible a menos de que se tenga un trípode. Si quiere hacerse el daño entero, gástese la plata en un Manfrotto, que hoy cuenta con una línea de trípodes pequeños, compactos y por los que no hay que empeñar el carro para conseguirlos. Y sí la reportería lo agarró sin este fiel compañero, use una pared, una baranda o una mesa como soporte. Su cuerpo, o la espalda de un colega, es un buen apoyo también.

7. Cámara de video

De lo primero que debe asegurarse es de que su cámara de video grabe en alta definición (HD). Opciones de bajo costo las hay por montones y usadas se pueden conseguir hasta por 40 dólares. Ahora bien, todas las cámaras DSLR, incluso las más económicas, pueden hacer video HD de 1080p, y con una buena dosis de tutoriales se pueden lograr los mismos efectos que con un equipo profesional.

8. Memorias

Lleve muchas memorias. Muchas. Y si hace video, lo mejor es tener varias de pocos gigas de memoria. ¿Se imagina perder todo un día de trabajo porque su súper SD de 32 gigas se dañó? 16 gigas es un buen tamaño: ni muy pequeño como para tener que estar todo el tiempo cambiando de tarjetas ni muy grande como para perder horas de trabajo.

Vale la pena tener memorias USB o discos duros y hacer copias de seguridad de todo –TODO– cuanto haga en campo. Los medios profesionales como CNN o National Geographic exigen a sus periodistas tener, al menos, cuatro copias de cada jornada de trabajo en discos diferentes, y ojalá, que cada copia viaje en maletas diferentes.

10. Computador

Para un corresponsal, su oficina es un buen lugar con internet. No cargue un computador que le rompa la espalda. Hay máquinas pequeñas y bastante efectivas. Un iPad equipado con un teclado puede ser más que suficiente para hacer textos y hasta editar fotos y videos.

11. Bolsillos

Así, bobo como suena, es una salvación en el terreno. Un reportero lleva con él sus libretas, bolígrafos, grabadoras, cámaras, tiene que guardar tarjetas, papeles. Los cuatro bolsillos de un pantalón pueden quedarse cortos. Hay chaquetas con varios bolsillos que pueden servir. Y si está en un clima en el que usar una chaqueta le puede asegurar un choque térmico, un canguro es de gran ayuda.

12. ‘Suelto’

Llegar a hacer una entrevista, ofrecerle un café a su fuente y después no tener con qué pagar no tiene presentación. Cargue monedas y billetes de varias denominaciones. Tener sencillo a la mano, ojalá separado de su abultada billetera, lo ayudará también a deshacerse rápidamente de mendigos o acosadores que puedan ponerlo nervioso por lo que trae en su maleta (si ha seguido los consejos anteriores, su maleta puede resultar muy valiosa).

13. Celular

Dentro de muy poco tiempo habrá que ir a los museos para ver un teléfono público. Para que no termine enredado y pidiendo teléfonos prestados en algún café, consígase un celular con las bandas abiertas para que pueda comprar una SIM prepago en dónde esté y hacer todas las llamadas necesarias. Así, además, lo podrán contactar sus fuentes. Y sí es un Smartphone, mucho mejor, pues tiene además un plan B para su grabadora, cámara de fotos y libreta, además de GPS e internet.

14. Baterías

Antes de salir revise que sus baterías están cargadas a full y lleve, al menos, un set completo de repuesto. Los equipos con baterías comunes como AA o AAA son prácticos pues cualquier tienda de esquina las vende. Con las cámaras que tienen baterías especiales, carguélas la víspera. Pero si va a viajar lejos o cree que tendrá jornadas de grabación o fotografía extensas sin posibilidad de recargar es sabio tener una batería extra disponible.

15. Número del editor

Para un corresponsal, en especial si trabaja en lugares de riesgo, su ángel de la guarda es su editor. En caso de algún peligro, antes de llamar a su mamá y matarla de un infarto, llame a su editor: él sabrá a quién llamar, dará la alerta y podrá ayudarlo.

16. Tarjeta de periodista y copias de su trabajo

Tenga tarjetas que lo identifiquen como reportero. Estas no solo lo ayudarán cuando una fuente dude de usted sino que además lo pueden salvar en un momento de riesgo en el que deba hacer valer sus derechos como periodista. Vale la pena también llevar copias de la revista o periódico para el que trabaja para mostrarlo a una fuente que no esté segura de querer darle una entrevista. Ojalá en la edición que lleva haya un artículo con su nombre.

17. Un ‘Watergate’

Este aparato le debe su nombre al escándalo que terminó por tumbar al presidente norteamericano Richard Nixon. Sirve para grabar llamadas telefónicas hechas desde un teléfono fijo. Aviso importante: en muchos lugares del mundo es ilegal grabar conversaciones y siempre –siempre– hay que informarle a la fuente que está siendo grabada.

18. Adaptador + multitomas

Las tomas de pared no son las mismas en todos lados. Existen adaptadores universales a muy buen precio. Y para que no tenga que comprar más de uno, empaque un multitomas. Así podrá cargar todos sus gadgets. 

19. Bolsas, Zip locks y papel film

Para guardar ropa que está mojada, para proteger sus pertenencias si la reportería lo obliga a trabajar en la lluvia y a atravesar ríos, nada mejor y más barato que bolsas y Zip Locks. Y si tiene que tomar fotos en la mitad de un aguacero, forre su cámara en papel film (el que usamos para guardar ese pedazo de carne que sobró de la comida en la nevera). En 070 lo hemos probado en tormentas de arena en los desiertos de La Guajira y bajo las intensas lluvias de las selvas del Chocó y damos fe de su efectividad.

20. Guía de viaje

Cuando el GPS ha fallado, cuando las direcciones que le dieron no son buenas o simplemente tiene un tiempo libre y lo quiere gastar turisteando, nada mejor que una buena guía de viaje. Nuestras favoritas indiscutibles son las Lonely Planet (que se consiguen en español y en todas las librerías). Además de muy buenos datos sobre hoteles, restaurantes y planes, estas guías tienen mucha información sobre las ciudades que uno quiere visitar: costumbres de su gente, idioma, asuntos legales, etc.

 

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