El oficio de saber escuchar

¿Qué se necesita para hacer una buena entrevista? Esta es una de las dudas más comunes de periodistas nuevos y experimentados. Razia Iqbal —periodista de BBC— habló al respecto con 070.

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Alejandro Gómez Dugand

10.02.2014

La escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie sonríe una sonrisa que se vuelve suspiro. Entonces se repite a sí misma la pregunta: “¿Qué significa Nigeria para mi?” A veces pienso que estoy entregada a lo que llamo una nostalgia innecesaria. Una suerte de añoranza por lo que no es…”. En otro lugar, en otro momento, la actriz Kiera Knightley habla sobre su papel en la película Al límite del amor: “nunca he estado tan aterrorizada en mi vida”, asegura. Mueve las manos. Abre los ojos. Los dos episodios tienen un común denominador: enfrente de ellas, haciendo preguntas, está la periodista. Su familia es de Uganda, nació en Pakistán pero pronto emigró a Inglaterra donde trabaja hoy como reportera y presentadora de la cadena BBC. Empezó su carrera como reportera de temas de actualidad. “Me encantaba”, asegura, “pero siempre he amado las artes; soy una consumidora ávida de artes y sentía que la cobertura de noticias de la BBC en ese momento no le estaba dando el mejor cubrimiento a este tema”. Entonces Iqbal le propuso a BBC crear un puesto de reportero de artes. En BBC les pareció una buena idea, y la elegida para ocupar ese puesto fue ella. “Hoy me encuentro en la afortunada posición de poder combinar las noticias con mi interés por los temas culturales”, dice. Iqbal es presentadora de Newshour, programa insignia de noticias en BBC World Service, de un programa sobre arquitectura y de Talking Books –un programa en el que Razia entrevista a escritores de todo el mundo. Quisimos preguntarle sobre el difícil oficio de entrevistar, y esto fue lo que nos contó.

 

Usted ha dedicado su trabajo a los libros y las artes. ¿Alguna vez se ha sentido tentada a escribir ficción?

A menudo pienso en escribir ficción. Pero he aprendido que hay un abismo entre que a uno le guste la idea y realmente llegar a hacerlo. Los que lo hacen, sienten que no pueden resistirse a contar historias. Creo que si yo no pudiera contener ese deseo, ya habría escrito ficción.

¿Cree que la ficción tiene algo para enseñarle al periodismo?

Creo que todos los periodistas deberían leer ficción y poesía. Es crucial. ¡Pero no todos están de acuerdo! Leer cualquier cosa que esté bien escrita hace que mejores como escritor. La ficción tiene esa brillante cualidad de forzarnos a ponernos en los zapatos de un personaje. ¿Qué mejor entrenamiento mental y emocional para un periodista? Además del hecho de que no hay nada más envolvente e irresistible que ser arrastrado por mundos diferentes, una experiencia que la ficción le puede asegurar a cualquier lector.

¿Cuáles son  las herramientas que ha descubierto que son las más efectivas a la hora de lograr una buena entrevista?

La cualidad más importante para lograr una entrevista decente es algo que deberían tener todos los periodistas: una curiosidad innata por enterarse de cosas. Siempre hay que investigar al entrevistado, pero cuando se hacen las preguntas, hay que recordar que se está tratando provocar una respuesta que la persona pareciera estar contestando por primera vez. Particularmente con personas que están acostumbradas a ser entrevistadas todo el tiempo.

¿Practica algún ritual antes de salir a una entrevista?

No tengo ningún ritual además de llegar preparada. Especialmente para mi trabajo en Talking Books con autores. Los escritores son personas increíbles para entrevistar porque su material de trabajo son las palabras, y la mayoría de ellos habla de manera muy articulada sobre ellos mismos y su trabajo. En muchos sentidos, ellos son de las mejores personas para entrevistar.  Pero siempre hay algo que toca tener en mente: luego de haberse preparado y de haber hecho toda la investigación posible, hay que relajarse. Uno quiere que la otra persona esté también relajada para lograr una conversación fructífera.

¿Cuál ha sido la entrevista más difícil que ha tenido?

Todas las entrevistas son difíciles. No podría recordar alguna vez que haya pensado “oh, qué fácil estuvo esto”. Es un privilegio poder trabajar en un área en la que se conocen personas interesantes y estimulantes. Transmitir esto a la audiencia es una oportunidad maravillosa de compartir lo que me apasiona y entusiasma. Pero es también una responsabilidad de hacer el mejor trabajo.

Usted ha tenido la oportunidad de entrevistar a grandes autores pero también a actores y cantantes. ¿Cree que hay un acercamiento diferente dependiendo de si va a entrevistar a una celebridad o a un autor menos conocido por el público general?

No creo que la persona a la que entrevistes haga alguna diferencia. Yo he entrevistado a muchas personas que no tienen ningún estatus o posición o sociedad. Si uno está interesado en la historia de alguien, esa persona la compartirá contigo. La curiosidad es clave. Pero escuchar  –compenetrarse con la otra persona– hace una diferencia.

¿Qué le recomendaría a alguien que quiere empezar un carrera como reportero?

El mejor consejo: hacer la tarea. Siempre ponerse la camiseta, preparar cada pieza que hagas. No hay que asumir que todo ocurre de manera natural. La personalidad es un gran bonus en el periodismo, pero esto no se trata sobre uno, es sobre la persona con la que estás hablando. Uno es apenas un conducto para su audiencia. Todos podemos hacernos nuestra propia suerte, agarrando las oportunidades que aparecen y sacando lo mejor de ellas. Pero no creo que se deba subestimar la manera en la que la buena suerte puede entrar en juego: estar en el lugar correcto en el momento adecuado a veces puede disparar una carrera. Lo se porque ha sido mi caso, y realmente dudo que mi caso sea único.

Una última pregunta. Hoy, cultura y entretenimiento parecen estar cada vez más mezclados en los medios. Los canales de TV que dicen ser culturales se han empezado a plagar de realities, shows de de respostería y programas de moda. ¿Cree que el periodismo cultural está peligrando en los medios?

Si existe una audiencia para ese tipo de programas, las compañías de TV los van a producir. Yo siempre he pensado que si le das calidad a la gente lo van a reconocer y lo van a agradecer. Si se apela solamente al más bajo común denominador, entonces estamos haciendo poco por cambiar la inteligencia de nuestras audiencias. No dudo que la gente disfruta los realities y los programas de repostería; yo no los veo pero esa es mi decisión. ¡Qué maravilloso es tener opciones y tener control del control remoto!

 

*Esta entrevista fue publicada en Hay Para Contar, periódico del Hay Festival de Cartagena 2014. Alejandro Gómez es editor y periodista de 070. Esta entrevista fue publicada en Hay Para Contar, periódico del Hay Festival de Cartagena 2014.  

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