Diciembre: 31 días, 33 mujeres asesinadas

En el último mes del año, 33 mujeres fueron asesinadas. Más de una por día. El día más peligroso fue el 25 de diciembre: mataron a cinco.

Natalia Arenas

15.01.2020

En el último mes de 2019, 33 mujeres fueron asesinadas. Más de una diaria. El día más peligroso fue el 25 de diciembre: mataron a cinco. 

Las asesinaron a tiros, con puñaladas, las asfixiaron, las golpearon, les intentaron prender fuego para borrar la evidencia, les arrancaron los dientes, las botaron de un puente. Seis mujeres fueron asesinadas después de que sus agresores entraran violentamente a sus casas a buscarlas. A tres las mataron al tiempo que a sus hijas. Tres eran venezolanas y tres eran menores de edad. Una era lideresa social. 

Sabemos que las cifras sobre feminicidios cambian según las fuentes, y que en todos los casos hay un subregistro. Aún así, seguimos armando la lista de mujeres asesinadas por su condición de ser mujeres teniendo en cuenta no sólo el dictamen de la Fiscalía –que es la que tipifica este crimen– sino también las condiciones en las que las mataron: por la sevicia con las que las atacaron, porque la mayoría conocía a sus agresores, porque ellos las mataron porque sabían que podían, que tenían más fuerza que ellas, porque las mataron en zonas donde hasta los cuerpos de las mujeres están en disputa entre los grupos armados ilegales.

Este es el doloroso conteo de la mujeres que fueron asesinadas en el país en el mes de diciembre y que esta revista construye, mes a mes, rescatando los casos registrados por la prensa, en su inmensa mayoría, regional y popular y por organizaciones que defienden los derechos de las mujeres. Sabemos que se trata de un subregistro, que además de estos hay muchos casos más, pero que el listado es también una postal de esta forma de violencia en Colombia. 

I.

El 3 de diciembre, Carolina Paola Barrios Pacheco estaba durmiendo en su casa de Turbo, Antioquia, cuando un hombre entró a su casa y la atacó con un machete 16 veces hasta matarla. Los vecinos la oyeron gritar y llamaron a la Policía. “Cuando fuimos a ver qué era, vi a mi amiga ahí tirada, llena de sangre, la intentamos ayudar, pero los signos vitales no le respondieron”, contó una amiga de Carolina a un periódico local. Carolina tenía 20 años y era madre de un niño. El padre, a quien ella dejó hace dos meses, la sometía a constantes maltratos y amenazó con matarla porque ella inició otra relación. Al parecer estaba con su novio la noche que la mataron. Según un medio local del Urabá, el presunto agresor fue asesinado días después en Montelíbano, Córdoba. 

II.

María Fernanda Alarcón Vega tenía 24 años, era madre de un niño de dos años y trabajaba como guarda de seguridad en la sede de una fundación para niños en Piedecuesta, Santander. El 4 de diciembre en la madrugada estaba de turno cuando su expareja, Víctor Valencia, llegó a buscarla y le disparó dos veces hasta matarla. Su familia dijo que ella era víctima de constantes ataques porque no quería volver con él. La Policía lo capturó y la Fiscalía le imputó el delito de feminicidio agravado y porte ilegal de armas. Valencia no aceptó los cargos. 

III.

Yudi Andrea Baquero Clavijo recibió una llamada de alguien que la citaba para una reunión laboral en Pereira, Risaralda. Antes de llegar, el 4 de diciembre, recibió otra llamada que le cambiaba de lugar la cita. Yudi Andrea fue acompañada por su hijo. Se sentaron a esperar en un muro sobre la calle. Un hombre pasó cerca a ellos y le gritó ‘cuñada’. Yudi Andrea se dio la vuelta y el hombre le disparó tres veces, dos en la cabeza y uno en el pecho. El hijo de Yudi dijo que el agresor había sido su tío, Carlos Arturo Calvo, pensionado del Ejército. La policía lo capturó y la Fiscalía le imputó el delito de homicidio agravado. 

IV.

Erika Gómez Cañas fue asesinada el 6 de diciembre con 13 heridas de cuchillo. Luego, su agresor le prendió fuego. Ella quedó con quemaduras en el 100 % de su cuerpo. Los bomberos alcanzaron a apagar el incendio antes de que se quemara todo el apartamento. Un hecho muy similar ocurrió en el mismo barrio de Medellín en abril del 2019 donde dos mujeres fueron asesinadas y luego el agresor le prendió fuego al apartamento. Por el caso de Erika, que tardó varios días en ser identificada, la Policía capturó a Jorge Iván García, un  hombre de 42 años que alquiló una habitación en el apartamento de Erika pero que terminó siendo expulsado por ella después de que unos vecinos lo acusaran de robar. El hombre, sin embargo, no devolvió las llaves del cuarto y tres días después, según la Fiscalía, fue hasta el apartamento a matar a Erika. La Fiscalía le imputó los cargos de homicidio agravado e incendio y fue enviado a la cárcel. El hombre no aceptó los cargos. 

V.

Eran las 3 de la mañana del 6 de diciembre cuando la pareja de Lorena García Campo le disparó dos veces. Estaban en su casa, en Candelaria, Valle. Tenían una relación hacía dos años. Familiares de Lorena le dijeron a la Policía que esa noche el hombre, luego de dispararle, le prestó primeros auxilios y luego ‘simuló’ llevarla a un centro asistencial. La Policía encontró el cuerpo de Lorena hacia las 9 de la noche en un cañaduzal solitario del municipio. Lorena tenía 27 años. El caso está siendo investigado por la Fiscalía. 

VI.

El perro empezó a ladrar cuando vio que Jean Carlos Banquez ingresó a la fuerza a la casa de Brexy Beatríz González, en Maicao, La Guajira. Era la noche del 7 de diciembre. El hombre, ex pareja de Brexy, la atacó con un cuchillo y la degolló. Luego, atacó también en el cuello a la mamá de Brexy, de 56 años y a su hija de 10 que se escondían detrás de una cama. Antes de salir huyendo del lugar, el hombre mató al perro de la familia que no dejaba de ladrar. Aunque los vecinos intentaron socorrerlas, Brexy murió antes de llegar al hospital. Era venezolana y tenía 33 años. El agresor, conocido como alias ‘Niche’, fue capturado y la Fiscalía le imputó los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio y maltrato animal. 

VII.

Paola Martínez nació en Morales, Cauca, pero desde hacía un tiempo vivía en Medellín con sus tres hijos. Según un amigo, el 7 de diciembre, día de las velitas, su pareja la mató en medio de un ataque de celos. Él la maltrataba constantemente. La familia de Paola no pudo sepultarla en Morales por falta de recursos. A la fecha no hay pistas sobre su agresor. 

VIII.

La ex pareja de Karina del Valle Rodríguez llegó desde temprano a su casa, en Soledad, Atlántico, para esperarla. Ella lo había dejado hace pocas semanas después de sostener una relación atravesada por constantes maltratos en la que tuvieron cuatro hijos que viven en Venezuela, el país natal de ambos. Los vecinos lo vieron salir varias veces a la terraza para fumar a la terraza, se veía nervioso. Hacia las 6 de la tarde de ese 8 de diciembre, Karina del Valle llegó a la vivienda. Al cabo de no más de media hora, un niño que vivía en la casa salió a dar aviso a sus vecinos: Jorge Urdaneta, ex pareja de Karina le acababa de clavar un cuchillo en el pecho y estaba muerta, tendida boca abajo sobre un colchón. El agresor estaba recostado sobre una pared, agonizando, después de intentar suicidarse con la misma arma. La Policía alcanzó a trasladarlo a un hospital donde se debate entre la vida y la muerte. Dijeron que si se salva, será procesado por el delito de feminicidio. Karina del Valle tenía 39 años y se ganaba la vida con trabajos de modistería y estética. 

IX.

El 10 de diciembre, el cuerpo de Esmeralda Marín Hernández apareció en un cuarto de su casa en Neiva, de rodillas, con una cuerda amarrada al cuello y las manos esposadas. Al principio, los investigadores pensaron que se trataba de un suicidio. Su pareja, el policía Héctor Joel Urbano, dijo que ella había tomado la decisión de matarse luego de que tuvieron una discusión muy fuerte y ella se encerró en una habitación. Él aseguró que tuvo que entrar a la fuerza y la encontró muerta. Sin embargo, la necropsia mostró que Esmeralda, de 38 años, tenía heridas en el cuello que no habían sido causadas por la cuerda y que ni ésta, ni el tubo del que pendía, eran lo suficientemente gruesos para soportar su peso. Además, tenía hematomas en los brazos y piernas que mostraban señales de violencia y todavía estaba usando sus tacones. “Uno no se arregla para matarse”, le dijo a las autoridades el hijo de Esmeralda, que además contó contó que ella y el policía tenían una relación desde hace seis meses y que él la había golpeado y maltratado verbalmente antes. Las autoridades ahora investigan el caso como un asesinato. “Mi mamá estaba a pocos días de graduarse como enfermera, era una mujer berraca, no tenía una vida perfecta, pero tampoco deseaba quitársela”, contó el joven. 

X.

Naudith Garay tenía 20 años y vivía en Cáceres, un municipio del bajo Cauca antioqueño. La noche del 10 de diciembre, mientras trabajaba como mesera, un hombre llegó a buscarla y le disparó varias veces. No hay pistas sobre su asesino pero se sabe que esta región está bajo la disputa de los grupos armados ilegales Clan del Golfo y Caparrapos. 

XI.

María Mercedes Solar tenía 19 años. La noche del 11 de diciembre salió de su casa en Cáceres, un municipio del bajo Cauca antioqueño, a encontrarse con alguien que la citó por celular. Su familia no volvió a saber de ella hasta la mañana del día siguiente, cuando su cuerpo apareció sin vida en una zona rural con varios impactos de bala. Dijeron, además, que ella había recibido amenazas de muerte a través de un panfleto. En esa región operan El Clan del Golfo y los Caparrapos, dos grupos armados ilegales. Todavía no hay pistas sobre sus asesinos. 

XII.

El 12 de diciembre Neyfi Gutiérrez Ospina estaba con un hombre en un establecimiento público de Pradera, Valle. Hasta allá llegaron dos mujeres, la esposa y la hija del hombre, iniciaron una discusión con ella, aparentemente en un ataque de celos, y la atacaron con cuchillo en el tórax y el hombro izquierdo. Neyfi murió en el hospital. La Policía capturó a la madre y a la hija, menor de edad. Neyfi tenía 49 años. 

XIII.

Adriana Margarita Martínez Fontalvo tenía 15 años y era mamá de un bebé de 2 meses. El 13 de diciembre, en Malambo, Atlántico, apareció asfixiada con una bolsa plástica en la cabeza, atada de pies y manos, amordazada y con puñaladas en varias partes de su cuerpo. Además, contó la Fiscalía, le arrancaron los dientes. Ese día había ido a la casa de su vecina, una adolescente llamada Kelly, que según la abuela de Adriana Margarita, estaba obsesionada con su bebé. No regresó. La que llegó fue Kelly que le dijo a la abuela de Adriana Margarita que ella se había ido a donde una tía y que pronto regresaría. Le pidió alzar al bebé pero la abuela se negó. Al cabo de un rato la Policía llegó al conjunto y encontró el cuerpo de Adriana Margarita en el apartamento de Kelly. Los vecinos dijeron haber visto salir a un hombre del apartamento, que presuntamente le habría ayudado a Kelly a cometer el asesinato. La Policía investiga si el caso tiene que ver con una pelea personal entre las dos mujeres, o si como confesó Kelly, es cierto que Adriana Margarita le vendió a su bebé por 800 mil pesos. La tercera hipótesis es que detrás de este caso haya una red de tráfico de menores de edad. A pesar de que la Policía capturó a la mujer, una jueza la envió a prisión domiciliaria porque en Barranquilla no hay un lugar de reclusión para mujeres adolescentes. La mujer, sin embargo, se fugó.

XIV. y XV.

Los cuerpos de Gloria Alzate y de su hija Jennifer Pineda aparecieron con señales de asfixia y envueltas en cobijas debajo de un puente vehicular, en el municipio de Donmatías, Antioquia, desde donde al parecer las tiraron. Ocurrió el 14 de diciembre. Las mujeres habían sido reportadas como desaparecidas dos días antes. No hay pistas sobre sus atacantes. 

XVI.

El cuerpo de Aura Vanessa Ramírez apareció el 14 de diciembre en la habitación 319 de un motel en el barrio Obrero de Cali. Estaba debajo de un colchón que se había prendido fuego cuando llegaron los bomberos. Esa, sin embargo, podría no ser la causa de su muerte. Las cámaras de seguridad mostraron que Aura entró al motel la noche anterior en compañía de un hombre. Las cámaras de seguridad mostraron a Aura entrar con un maletín negro y una gorra. Las mismas cámaras registraron cuando el hombre abandonó el motel en la mañana del día siguiente con la maleta y la gorra de Aura. Ella tenía 35 años y era madre de dos hijos. Todavía no hay capturados. 

XVII.

Darelis Arellano Sarmiento tenía 29 años y era venezolana. Había llegado a Colombia hace cinco meses con sus hijos de 11, 7 y 5 años y consiguió un empleo como recolectora de café en el municipio de San José, en Caldas. Ella se había separado de su esposo, que también era venezolano, y aquí inició una relación con otro hombre. Su familia le perdió el rastro el lunes 16 de diciembre. Al otro día, su cuerpo apareció apuñalado en un cafetal. Las autoridades investigan el caso como un feminicidio.

XVIII. y XIX.

El cuerpo de Miriam de Jesús Ocampo Montes de 55 años apareció desmembrado y en estado de descomposición en su casa en Itagüí, Antioquia. Los investigadores del CTI que hicieron el levantamiento llegaron a la casa el 19 de diciembre. Volvieron dos días después y encontraron más partes de cuerpos desmembrados regados por la casa y aunque al principio pensaron que todos hacían parte del cuerpo de Miriam se dieron cuenta de que pertenecían a dos personas más: su hija, Jesica Alexandra Murillo Ocampo de 29 años y el nieto de Miriam de 14 años. Ellos también estaban desmembrados en costales con cemento. Sebastián Ocampo Montes, hijo de Miriam y hermano de Jessica,  se entregó a las autoridades días después. Sobre él había recompensa de 30 millones de pesos. A él lo vieron los vecinos de Miriam cuando salía de la casa con una maleta dos días antes de encontrar a Miriam. Contaron, además, que el joven de 24 años que ya está capturado, sometía a constantes maltratos físicos a su mamá. Le imputaron el delito de homicidio y fue enviado a la cárcel aunque no se allanó a los cargos. 

XX.

Leidy Diana Serrano Cañon terminó una relación de diez años con su pareja Gerardo Peña dos meses antes de que él la asesinara. Sucedió en Barrancabermeja, Santander, el 23 de diciembre. El agresor llegó a la casa de Leidy Diana en la madrugada y le disparó varias veces con su escopeta. Luego, se pegó un tiro con la misma arma y murió. Ella tenía 33 años, él 37. En la casa estaban los dos hijos de la pareja. 

XXI y XXII.

Luz Figye Rodríguez tenía 44 años. A las 5 de la mañana del 23 de diciembre estaba en su casa en Villavicencio cuando su expareja rompió la puerta y vidrios, desenfundó el arma y le disparó cuatro veces. Sharik Nicol, la hija de 14 años de Luz Feyge, intentó impedir que el hombre le siguiera disparando a su mamá, se le abalanzó encima y el agresor le disparó un tiro en el pecho. Sharik Nicol murió en el hospital. El hombre fue capturado el 10 de enero, después de que se ofreció una recompensa de 25 millones de pesos por información sobre él. Se supo además que sobre el hombre había una denuncia por acceso carnal contra Sharik Nicol. 

XXIII.

Luisa Fernanda Espinosa Ávila fue asesinada con seis tiros el 23 de diciembre en Marquetalia, Caldas. Aunque hay muy poca información sobre qué fue lo que pasó, algunos testigos dijeron haberla visto discutir con su pareja. Todavía, sin embargo, no hay ningún capturado. 

XXIV.

La tumaqueña Lucy Villareal salía de dar un taller a niños en la biblioteca La Variante, en Tumaco, cuando un sicario la siguió y le disparó cuando iba a montarse a un bus. Era 24 de diciembre y sucedió en una región que está en plena disputa entre grupos armados ilegales tras la firma del Acuerdo de Paz. Tenía 32 años, era madre de una niña de 6 y otra de 18 y era una reconocida lideresa de derechos humanos y género que coordinaba el colectivo Viva la vida. Se acababa de graduar de artes visuales. Su familia dijo que no tenía amenazas. No hay pistas sobre sus asesinos. 

XXV.

Una mujer atacó a Danny Vanesa Meneses, de 19 años, con un cuchillo hasta matarla el 24 de diciembre en Patía, Cauca. Las hipótesis de la Policía son dos: o que la atacante era la pareja de Danny o que la pretendía y al sentirse rechazada la mató. La agresora fue capturada.  

XXVI.

Sandra Patricia Córdoba Ramírez tenía 45 años. La mañana del 25 de diciembre, la Policía encontró su cuerpo tendido sobre unas escaleras del barrio Villa Hermosa, en Medellín. Tenía varias heridas de cuchillo y señales de haber recibido fuertes golpes en su cabeza. La Policía dijo que, según testigos, su agresor fue su pareja sentimental. Todavía no hay capturas por este crimen. 

XXVII.

Liz Geraldine Acosta tenía 28 años, tres hijos de seis, nueve y doce años y era pedagoga infantil. Después de celebrar la noche de navidad con algunos familiares, regresó a la finca en la que vivía desde hace seis meses con su pareja, en la vía que conduce de Bogotá a la Calera.  A eso de las seis de la mañana, la pareja discutió por un ataque de celos del hombre. Él sacó un cuchillo y la apuñaló 16 veces. Luego intentó huir pero en el camino se encontró a unos policías que al verlo nervioso y con manchas de sangre en la camisa lo detuvieron. La mamá de Liz Geraldine dijo que no era la primera vez que el hombre sometía a su hija a maltratos y le tenía prohibido comunicarse con sus familiares. “No la dejaba hablar ni con la mamá, ni con los hermanos. El 23 de diciembre fue la última vez que hablamos, me llamó contenta porque le había comprado unos zapatos a los niños”, contó. El agresor fue capturado y la Fiscalía le imputó el delito de homicidio agravado. Fue enviado a la cárcel La Modelo de Bogotá. 

XXVIII.

Eran las 8:30 de la mañana del 25 de diciembre cuando Julio Pabón,  expareja de Ingrid Liliana Asprilla, ingresó violentamente a su casa y la atacó con un cuchillo hasta con el que la degolló. Sucedió en el municipio de San Carlos en el Meta. La policía capturó a su agresor y la Fiscalía le imputó el delito de feminicidio. Ingrid Liliana tenía 22 años. 

XXIX.

Luego de pasar la noche de navidad con su familia, Carmen Nené, se encontraba de regreso a su casa en Silvia, Cauca, cuando fue asesinada. Su cuerpo tenía señales de tortura y había sido degollada. Ella había hecho varias denuncias en contra de su expareja por lo que las autoridades investigan el caso como un feminicidio. Tenía 35 años y vivía en el resguardo indígena de Pioyá, en Caldono, Cauca.

XXX.

El 25 de diciembre una mujer de 49 años recibió un disparo en el hombro después de tener una fuerte discusión con su esposo en su casa en Bogotá. Su hijo de 17 intentó protegerla y atacó a su papá con un cuchillo. El hombre, moribundo, le disparó. Los tres murieron camino al hospital. 

XXXI.

Yuri Paola Mora Moreno de 14 años fue atacada con cuchillo por su novio, también menor de edad, en Yumbo, Valle, el 27 de diciembre. Según la Policía, el joven la citó y ahí la atacaron entre varias personas. El agresor fue capturado con ropa manchada de sangre. 

XXXII.

El 30 de diciembre, el cuerpo de una mujer de entre 18 y 26 años de edad, fue encontrado en una zona boscosa del cerro El Volador en Medellín. La mujer fue asesinada con un golpe de una piedra que fue encontrada en el lugar manchada de sangre. Sus pertenencias, incluyendo un morral, estaba al lado de su cuerpo. Todavía no hay pistas sobre su asesinato ni de su identidad.

XXXIII.

Los vecinos de Flor Mary Giraldo Muñoz oyeron gritos y peleas en el apartamento en el que vivía con su pareja, Jesús Florez, en Medellín. Era la noche del 31 de diciembre. Aunque un vecino fue a ver qué pasaba, nadie le abrió y pensó que se habían dormido. Al día siguiente vieron salir a Jesús del apartamento con la ropa manchada de sangre. El cuerpo de Flor Mary, de 54 años, estaba en el piso. El agresor la mató a golpes en el cuello, la cabeza, el pecho, brazos y espalda. La Policía lo capturó y le imputaron el delito de feminicidio agravado. Él, de 65 años, no aceptó los cargos.

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