Agosto: 24 mujeres asesinadas

Veinticuatro mujeres fueron asesinadas en agosto por ser mujeres. Las asesinaron como siempre: a puñaladas, degolladas, estranguladas, a tiros, a golpes, a machetazos, les prendieron fuego. El lugar más peligroso sigue siendo el espacio doméstico

Natalia Arenas

03.11.2020

Veinticuatro mujeres fueron asesinadas en agosto por ser mujeres. Las asesinaron como siempre: a puñaladas, degolladas, estranguladas, a tiros, a golpes, a machetazos, les prendieron fuego. A la mayoría las asesinaron sus parejas o ex parejas. Estos últimos las atacaron luego de que ellas decidieron dejarlos por los continuos maltratos a los que las sometían. 

El lugar más peligroso siguió siendo el doméstico: once fueron asesinadas dentro de sus casas o fincas. Además, los cuerpos de dos de ellas aparecieron en caños y de otras dos en hoteles, justo el mes en el que estos establecimientos volvieron a abrir. Y siete fueron asesinadas en espacio público. 

Sabemos que las cifras sobre feminicidios cambian según las fuentes, y que en todos los casos hay un subregistro. Aún así, seguimos armando la lista de mujeres asesinadas por su condición de ser mujeres teniendo en cuenta no sólo el dictamen de la Fiscalía –que es la que tipifica el delito– sino también las condiciones en las que las mataron: por la sevicia con las que las atacaron, porque la mayoría conocía a sus agresores, o porque ocurrieron en zonas donde los cuerpos de las mujeres entran también en las disputas entre los actores armados.  

Este es el doloroso conteo de las mujeres que fueron asesinadas en el país en el mes de agosto, y que esta revista construye mes a mes rescatando los casos registrados por la prensa —en su inmensa mayoría regional y popular— y por organizaciones que defienden los derechos de las mujeres. Sabemos que se trata de un subregistro, que además de estos hay muchos casos más.  Este listado, sin embargo, es también una postal de esta forma de violencia en Colombia.

I.

Luisa Ávila Henao fue asesinada y su cuerpo presentaba signos de violencia. La Policía encontró su cuerpo el 5 de agosto, en un caño cerca a la cárcel municipal de Buga, Valle. Había sido reportada como desaparecida una semana antes. Ella, de 23 años, trabajaba con la Oficina de la Mujer de Buga apoyando el proceso colectivo LGBT que reconocían su liderazgo social. En febrero su hermano también fue asesinado y se investiga si podría haber una relación entre ambos casos. No hay capturados. 

II.

A Edumar Delais Tavera Martínez la mataron el 6 de agosto en el barrio San Jorge, en Santa Marta. La atacaron con una herida mortal de cuchillo. Se sospecha de su expareja. Según los reportes de del cuadrante dos hombres desconocidos la llevaron a urgencias la clínica La Castellana donde la trataron de revivir. Edumar Delais, de 22 años, era ciudadana venezolana. 

III.

Michel Andreina Gómez Clavete fue apuñalada 12 veces y degollada en una finca cerca de Caucasia, en el bajo Cauca antioqueño. Era menor de edad, hija de un excombatiente de las Farc en proceso de reincorporación en Remedios, Antioquia. La familia huyó tras recibir amenazas de muerte en Caucasia. 

IV.

El 12 de agosto, Katia Pérez Bello murió después de estar 8 días luchando por su vida en un hospital. Había sido atacada por su esposo, Mario Fidel Pedrosa, que la roció en alcohol y le prendió fuego, causándole quemaduras en el 80 % del cuerpo. Ya la había agredido y amenazado antes y ella estaba en proceso de separarse. Aunque el agresor dijo que se había tratado de un accidente, la misma Katia pudo contar lo que le había ocurrido. Fue capturado y acusado por feminicidio agravado. Katia Murió en Barranquilla, a donde había sido remitida desde Cartagena, donde ocurrió el ataque.  

V.

A Michel Zapata, de 18 años, la mató su padrastro con dos heridas de machete. Ocurrió el 13 de agosto en el barrio Villatina, oriente Medellín. Abel Antonio Pino Palacios, de 59 años de edad, estaba discutiendo con la madre de la joven. Michel se metió para proteger a su madre y el hombre le dio con un machete en el brazo y en el cuello. Los gritos de la madre alertaron a los vecinos quienes persiguieron al asesino que, para salvarse de ser linchado, se escondió en una estación de Metro Cable. Se necesitó de la policía y el Esmad para dispersar la multitud. Pino Palacios fue capturado. 

VI.

El cuerpo de María Emilse Vélez, de 46 años, apareció en un hotel en Medellín el 14 de agosto. La habían estrangulado hasta matarla. La mujer había entrado el día anterior en el hotel con Wilson Alberto Valdés, que luego salió con la excusa de comprar comida y nunca volvió. Un juez lo envió a la cárcel y le imputó el delito de feminicidio agravado.

VII.

Jaiviani Isabel García le tenía miedo a su expareja y padre de su hijos de 3 y 6 años. Fredy Benitez ya había intentado ahorcarla. El 15 de agosto, y aunque tenía una orden de alejamiento, el hombre la citó en un sector de San Pedro, Sucre, para entregarle lo del arriendo. Discutieron y el hombre le clavó un puñal en el cuello y la golpeó en la cabeza hasta matarla. Jaiviani tenía 19 años y era venezolana. El agresor fue capturado y la Fiscalía le imputó el delito de feminicidio agravado. 

VIII.

El 16 de agosto, la ex pareja Nohora Isabel Híos la convenció de que hablaran sobre la custodia de su hija de 4 años. Diomedes Andrade Sánchez llegó a buscar a Nohora, de 20 años, a la casa de sus padres en Palestina, Huila. Con engaños la sacó de ahí y la metió en un cafetal cercano. Allí le disparó. Luego, se pegó un tiro. 

IX.

La noche del 16 de agosto, Luisa Fernanda Mosquera Rivas estaba reunida con unas vecinas afuera de su casa en Puerto Boyacá, Boyacá, cuando su expareja llegó a buscarla. Ella se había separado de él por los constantes maltratos físicos y psicológicos a los que la sometía. Esa noche, el hombre la agarró del pelo, la metió dentro de la casa y la apuñaló hasta matarla. El agresor huyó pero la Policía lo capturó días después. La Fiscalía le imputó el delito de feminicidio agravado. Luisa Fernanda tenía 39 años, pertenecía a una iglesia evangélica y se había vuelto a casar. 

X.

Dubleidis Ospino Álvarez de 32 años era constantemente agredida por su pareja en su casa en Plato, Magdalena. La noche del 16 de agosto, el hombre volvió a atacarla, esta vez con un cuchillo hasta matarla. Nilson Guárdela Benítez fue capturado por el delito de feminicidio agravado y enviado a la cárcel. 

XI.

El primer fin de semana que reabrieron los moteles en Barranquilla, Daniela Espitia Florez fue asesinada en la última habitación del motel en el centro de la ciudad. Era 17 de agosto. El cuerpo de Daniela estaba desnudo, tenía una herida en el tórax de un pico de botella y fue asfixiada con una almohada. En las cámaras de seguridad del lugar quedó registrado su agresor: Deimer Eduardo Díaz Mendoza, de quien Daniela se separó por los continuos maltratos a los que la sometía. También quedó grabado su titubeo antes de entrar. El agresor fue capturado y acusado de feminicidio agravado.  Daniela tenía 21 años y era madre soltera de dos niños de 5 y 2 años.

XII.

Los vecinos de la venezolana Yesy Omerín Rosales Rodríguez, de 24 años, la escucharon gritar la noche del 17 de agosto. Su pareja la estaba atacando a puñaladas delante de sus dos hijos menores de edad en su casa en Ocaña, Norte de Santander. El agresor fue capturado. 

XIII.

A María del Carmen Vera, de 80 años, la golpearon hasta matarla el 17 de agosto. Estaba en su casa, en zona rural de Arenal del Sur, Bolívar, donde sus vecinos la conocían por vender productos de belleza. El asesino dejó su rostro casi que irreconocible. No hay capturados. 

XIV.

Patricia Dumon tenía 21 años, era venezolana, trans y trabajadora sexual. El 18 de agosto, un motociclista la contrató en el sector de Mamatoco, en Santa Marta. Ella no regresó esa noche: fue asesinada con un balazo en la mandíbula. No hay pistas sobre su agresor. Patricia había sido amenazada por un grupo de Policías del sector donde trabajaba, según la Fundación Calidad Humana

XV.

El 19 de agosto, Luz Marina González Hogari fue asesinada por su pareja a machetazos en una finca en San Vicente del Caguán, Caquetá. Luz Marina tenía 45 años, era indígena y había sido desplazada. Su agresor, de 57 años, le dijo a la familia de ella que iba a entregarse. 

XVI.

El 20 de agosto, un pescador encontró el cuerpo de una mujer aún no identificada en el caño de la Auyama de Barranquilla. Estaba maniatada y con aparentes signos de tortura y heridas de golpes y arma blanca. No hay capturados. 

XVII.

Sol María Rojas Agraz tenía 25 años, era venezolana, madre de una niña de 5 y trabajaba como empleada doméstica. El 27 de agosto estaba montando bicicleta con amigos por el cerro de las tres cruces en Medellín cuando se escucharon unos disparos. Segundos después sus amigos se dieron cuenta que Sol María ya no estaba con ellos. La Policía encontró su cuerpo con varias heridas de cuchillo en el cuello y una pistola abandonada. Sol María había recibido amenazas de su pareja. No hay capturados. 

XVIII.

El 28 de agosto, Gregoria Josefina Hernández, de 35 años, fue asesinada en Santa Marta por dos sicarios en moto que le dispararon en los senos. Gregoria era venezolana, trabajadora sexual y tenía 35 años. Sus amigos contaron que ella había tenido muchos problemas con su expareja. No hay capturados. 

XIX.

El 28 de agosto Cherryl Michelt Camacho Perdomo fue asesinada de varias puñaladas por su pareja que la celaba hasta el punto de no dejarla salir de su casa en Yumbo, Valle. Tenía 23 años y era modelo. Brahyan David Morales, de 28 años, intentó suicidarse con el mismo cuchillo pero fue capturado por la Policía cuando pretendía escapar. 

XX.

Ruth Stella Rueda Almeyda, de 40 años, estaba viendo televisión con una amiga y su compañero de residencia el 29 de agosto en su casa en Floridablanca, Santander. En un momento, el hombre se levantó a la cocina y cuando regresó atacó a Ruth con un cuchillo hasta asesinarla. La testigo avisó a la Policía pero el agresor alcanzó a escapar. Días después fue capturado y la Fiscalía le imputó el delito de homicidio agravado.

XXI.

El 29 de agosto, Maricela Suaza Donoso, de 42 años, fue asesinada a puñal por su pareja dentro de su casa en Barranco de Loba, sur del Bolívar. Al parecer, minutos antes se desató una discusión entre ambos. Ella murió y él se entregó a las autoridades. 

XXII.

Karina Marilú Moreno tenía 30 años, era venezolana y hace tres tenía una relación con Miguel Ramón Portillo. El 30 de agosto, su pareja le dio un golpe en la cabeza que la mató. El cuerpo de Karina estaba desnudo en su casa en Bucaramanga. El agresor fue capturado y la Fiscalía le imputó el delito de feminicidio agravado.

XXIII.

Mabel Sandra Banda Meneses era, desde hacía 8 años, la presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio El paraíso en Tarazá, Antioquia, y lideresa de su comunidad. El 30 de agosto, hombres de un grupo armado la citaron en una vereda y la asesinaron a tiros. Según sus familiares, Mabel Sandra de 48 años no tenía amenazas. No hay capturados. 

XXIV.

La noche antes de matarla, la expareja de Patricia Paola Cantillo Cera la amenazó con que mataría a su hermana si no se iba con él. “Ella había tenido una relación con él hace mucho tiempo, pero ya habían terminado; él estaba obsesionado con ella”, contó su hermana. Patricia Paola, de 34 años, accedió y el hombre le disparó en la cabeza y en el tórax la madrugada del 31 de agosto. El agresor, conocido como alias Guadaña, fue capturado por la policía, acusado de feminicidio agravado. 

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    No. A las 24 no las mataron por ser mujeres. A algunas de ellas las asesinaron por ser líderes o defender derechos de minorías, incluso por el tipo de trabajo que realizaban. Esto es muy distinto. Un medio de comunicación debe aclarar no oscurecer.

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