El gobierno de De la Espriella suspendió el decreto que restringía el porte de armas. Estas son cifras sobre el uso de armas de fuego en países donde el porte de armas se ha flexibilizado.
por
Ximena Canal, Leonardo Bautista, David De Salvador
12.09.2026
Portada: Isabella Londoño
Desde el pasado 9 de septiembre es más fácil portar un arma en Colombia.
El Decreto 1368 de 2026, firmado por De la Espriella, permite que los titulares de permisos de porte vigentes no requieran tramitar autorización especial adicional –como sí lo tenían que hacer desde 2016–.
Un deshonroso sexto lugar
Colombiaocupóel 6to lugar en el mundo por muertes con arma de fuego: 21.696muertes en 2021. Solo por detrás de Brasil, México, Afganistán, Estados Unidos y Nigeria. De ese total, 8.395 fueron homicidios intencionales, mientras que las muertes por armas de fuego en el conflicto armado fueron 1.063.
En Colombia se calcula que hay cerca de 4.200.000 armas ilegales. Esto equivale a la población metropolitana del Valle de Aburrá.
En 2025 se registraron 13.734 homicidios a nivel nacional, el 77% de estos involucró armas de fuego. Eso equivale a llenar por completo 42 buses biarticulados de TransMilenio (de 250 pasajeros de capacidad) solo con las víctimas mortales que dejan las balas cada año en Colombia.
En Bogotá hay 280.000 armas con salvoconducto, el 40 % de las cerca de 700.000 armas con salvoconducto en el país. Es decir, en Bogotá hay más armas de fuego legales registradas que la población entera de Chía (173.728 habitantes).
Reducción de tasa de homicidios
La restricción de armas de fuego, entre 2012 y 2016 en Bogotá y Medellín, redujola tasa mensual de homicidios por armas de fuego en un 22%. Desde el 2016 el Gobierno Nacional decretó la suspensión general del porte en todo el territorio colombiano mediante el Decreto 0155 (ahora derogado por De la Espriella).
¿Cómo le ha ido a otros países donde el porte legal de armas es más accesible?
Colombia debe desarmarse
La circulación de armas son la gasolina de la inseguridad, no al contrario.
Entre 2018 y 2022 en Brasil —luego de que Bolsonaro flexibilizara los permisos de tenencia y porte— las armas en manos de civiles aumentaron en 124%. Las armas que se compraron legalmente fueron revendidas al crimen organizado —siendo reportadas como perdidas o robadas— por lo que los grupos criminales se modernizaron y actualizaron tecnológicamente.
En Guatemala —donde la compra de armas de fuego es flexible desde 1989— en 2024, el 60% de las armas incautadas en procesos penales habían sido compradas legalmente. Además, el 88% de los feminicidios en Guatemala en 2020 fueron perpetrados con armas de fuego de corto alcance registradas para uso civil. En 2019, el 59% de las lesiones por armas de fuego en Guatemala afectaron a niños, adolescentes y jóvenes.
En 2024 en Estados Unidos, y por quinto año consecutivo, las armasfueronla primera causa de muerte en jóvenes entre 1 y 17 años; con 2.214 fallecidxs. Del total de muertos por armas de fuego en 2024, 27.593fueronsuicidios (62%) y 15.364 homicidios(35%). En EEUU las armas sonutilizadascon éxito en defensa propia en menos del 1% de casos de delitos violentos. Desenfundar un arma de fuego en un ataque no ofrece una ventaja real para prevenir lesiones frente a otros métodos de autoprotección no letales.