Tres preguntas para entender el nuevo lugar de la Farc en el Congreso

La Farc ya tiene aseguradas 10 curules, cinco en la Cámara de Representantes, cinco en el Senado. Tres profesores del departamento de Ciencia Política de la Universidad de los Andes dan luces de lo que el nuevo partido político ha hecho y lo que podrá hacer cuando se instale en el Congreso.

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Laura Molano*

01.03.2018

Sin importar qué pase en las elecciones legislativas el próximo 11 de marzo, la Farc ya tiene aseguradas 10 curules, cinco en la Cámara de Representantes, cinco en el Senado. Angelika Rettberg, Miguel García y Laura Wills, profesores del departamento de Ciencia Política de la Universidad de los Andes, dan luces de lo que el nuevo partido político ha hecho y lo que podrá hacer cuando se instale en el Congreso.

¿Es posible que la Farc logre más de las 10 curules que les otorgó el Acuerdo de Paz?

La Farc aspira a tener más de las 10 curules que les otorga el Acuerdo de Paz. Miguel García, codirector del Observatorio de la Democracia, dice que sí es factible que la Farc logre curules adicionales. Para él, la campaña política de la Farc para el 2018 va a dar una idea de su capacidad electoral. Es probable que gane espacio político independientemente de lo que se acordó en La Habana por dos razones:

Primero, la Farc puede tener capacidad electoral en las zonas donde fueron autoridad como grupo guerrillero y lograron crear vínculos con la población civil. Aunque esta influencia está restringida a zonas con poca población y territorios que actualmente se están disputando grupos armados, la Farc tiene regiones en las que puede movilizar votos. Segundo, la capacidad electoral de la Farc se encuentra en la izquierda más radical. García explica que el nuevo partido terminará por movilizar el sector comunista radical del país. El resto del caudal electoral de la izquierda llegará fragmentado al congreso entre el Polo Democrático, la Alianza Verde y la lista de la Decencia de Gustavo Petro.

¿Cuál es la estrategia de campaña de la Farc? ¿Es acertada?

Para García, los principales problemas que tiene la Farc en términos electorales son su inexperiencia en la arena política y su desprestigio como proyecto frente a sectores amplios de la población. Los líderes del partido han intentado superar esas barreras demostrando compromiso y perseverancia en el proceso de paz.

También han moderado su discurso. Ya no hablan de socialismo, entre otras cosas, para no darle impulso a la estrategia de algunos sectores de crear temor en torno al supuesto castrochavismo. Sin embargo, no han renunciado a su agenda y a los temas que siempre han mencionado: la pobreza extrema, la reivindicación del agro y la justicia social.

Laura Wills, co directora de Congreso Visible y directora del Departamento de Ciencia Política, añade a los problemas electorales de la Farc el malestar que crearon al comenzar a participar en política sin haber pasado por la JEP. Para Wills, esta entrada a la arena política terminará por quitarle fuerza al nuevo partido.

"Si se revisan otros procesos de paz en el mundo, se observa que el impacto de los grupos desmovilizados en la producción legislativa es bajo"

Wills cree que la mejor estrategia en el contexto político de polarización y desprestigio de la Farc hubiera sido que las cabezas de lista salieran de la sociedad civil o de los mandos medios de la exguerrilla. En la mente del electorado, estos no están tan directamente asociados a la imagen del grupo guerrillero, lo cual hubiera creado menos rechazo y posiblemente una mayor capacidad electoral. La decisión del nuevo partido fue poner a Iván Márquez y a Pablo Catatumbo como cabezas de lista en Senado y Cámara, respectivamente.

¿Qué tanto podrá hacer la Farc en términos legislativos?

Después de las elecciones, ¿qué harán los 10 o más congresistas de la Farc en el Congreso? En primera instancia, se puede decir que históricamente la oposición y las minorías (como el Polo democrático Alternativo) se dedican a hacer control político más que al trámite o a la producción legislativa. Inicialmente, se podría intuir que la Farc, al ser oposición y minoría en el Congreso, va a hacer lo mismo. Pero ¿será que la Farc se “bajó del monte” solo para hacer control político? ¿Tendrá alguna herramienta o estrategia que le permita producir leyes?

Angelika Rettberg, profesora de Ciencia Política y Directora de la Maestría en Construcción de Paz de la Universidad de los Andes, confirma esa tendencia. Según Rettberg, si se revisan otros procesos de paz en el mundo, se observa que el impacto que logran tener los grupos desmovilizados en la producción legislativa es bajo. Sucede, incluso, en países en donde el grupo desmovilizado recibe más curules. Es muy poco probable que estos grupos lleguen a alterar las lógicas y cálculos electorales y legislativos.

Con base en lo anterior y en la experiencia internacional en procesos de paz, la probabilidad de que la Farc llegue a introducir grandes reformas en el Estado es mínima. No es posible pretender que la Farc tenga un impacto en la agenda legislativa cuando su representación en el Congreso va a ser tan baja, afirma Rettberg.

Por otro lado, es muy poco probable que se pueda establecer una alianza con otros partidos. Los partidos, incluso los de izquierda, no van a estar dispuestos a aliarse con ellos dado el costo político, el ambiente de temor al supuesto castrochavismo y la oposición de algunos sectores a los acuerdos de paz.

Para la profesora Rettberg, en el corto plazo la Farc no puede esperar más que lograr participar en los debates del país, habituar a la opinión pública a escuchar su voz y abrir un mejor espacio para las elecciones del 2022.

"El control político es un arma estratégica muy poderosa, ya que da visibilidad ante la opinión pública y ante el Congreso mismo"

Laura Wills no cree que la Farc vaya a dedicarse únicamente a hacer control político. Toma como ejemplo al MIRA, partido minoritario en el legislativo que tiene poder de agenda y de trámite legislativo. El MIRA presenta numerosos proyectos de ley y con estogana visibilidad y espacios de debate. La Farc puede recurrir a esta estrategia.

Adicional a esto, Wills dice que el control político es un arma estratégica muy poderosa, ya que da visibilidad ante la opinión pública y ante el Congreso mismo. El uso de esas dos estrategias (control y producción legislativa) los puede posicionar como un partido político con una agenda clara y definida.

En términos de coaliciones, Wills ve una mayor probabilidad de alianza con los partidos de izquierda. Sin embargo, explica que en el Congreso las coaliciones no son permanentes ni generales. Suelen crearse en torno a temas. La Farc puede llegar a formar coalición con otros partidos alrededor de iniciativas muy específicas.

A pesar de estas posibilidades estratégicas en el legislativo, Wills señala que hay más incertidumbres que certezas. Lo único claro, es que el periodo que viene será una prueba para ver si la Farc es capaz de consolidarse como un actor relevante dentro del legislativo, lo cual dependerá de la organización del partido y quiénes sean los líderes visibles del mismo.

* Laura Molano es estudiante de últimos semestres de Ciencia Política y de Gobierno y Asuntos Públicos de la Universidad de los Andes, con opción en Derecho y Estado de la misma Universidad. Trabaja en Congreso Visible.

 

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