¿Se viene un Congreso de derecha?

Las elecciones legislativas van a definir lo que le espera a los partidos, al próximo presidente y a los acuerdos con las Farc en los próximos cuatro años. Laura Wills, directora de Congreso Visible y el Departamento de Ciencia Política de la Universidad de los Andes, da un panorama de lo que viene para el congreso.

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Laura Wills Otero

@LauraWillsO

27.02.2018

Cambio Radical y el Centro Democrático se van a fortalecer en estas elecciones. El Centro Democrático, especialmente, demostró  gran capacidad de organización durante la promoción del No en el plebiscito. Esa capacidad de coordinación apunta a que se va a fortalecer en el Congreso. Su crecimiento se puede dar a expensas del Partido Conservador mientras que Cambio Radical puede absorber votos de las otras dos fuerzas de la Unidad Nacional: el Partido Liberal y el de la U.

A eso se suma que en estas elecciones no se están presentando algunos de los grandes electores que los partidos tuvieron en el 2014. Por ejemplo, Juan Manuel Galán y Viviane Morales se van del Partido Liberal. Horacio Serpa tampoco se lanzó, aunque aspira  heredarle sus votos a su hijo, el expresidente del Concejo de Bogotá. La Alianza Verde perdió a los exsenadores Antonio Navarro y  Claudia López, quienes decidieron no presentarse en estas elecciones. Lo anterior pone a los partidos a hacer cuentas y a preguntarse si quienes integran sus listas serán capaces de sumar los votos de los que se van.

"En estas elecciones se están presentando más partidos. Hay nuevas opciones que crean un sistema en el que las coaliciones son más inestables y el poder, más disperso"

El escenario que queda es de dificultades para la implementación de los acuerdos de paz. Los candidatos presidenciales del Centro Democrático o Germán Vargas Lleras llegarían a un Congreso en el que podrían formar una coalición amplia y cumplir sus promesas de modificar lo pactado con las Farc. Petro y Fajardo, por el contrario, tendrían dificultades para trabajar con la rama legislativa. Esto porque la izquierda va a llegar fragmentada al Congreso y, muy probablemente, los partidos que la componen no obtendrán un número alto de curules en las elecciones legislativas. Hay muchos partidos que en caso de ganar lo harán con pocos escaños. Esto implica que tendrán que hacer un esfuerzo muy grande para formar coaliciones.

La fragmentación partidista e interpartidista se va a notar en el funcionamiento del Congreso. En estas elecciones se están presentando más partidos que hace cuatro años. Esto va en contravía de la reforma del 2003 que pretendió moderar el sistema multipartidista. Este se había venido depurando en las tres elecciones pasadas. Algunos partidos pequeños se habían unido en un solo grupo político. Ahora hay nuevas opciones que crean un sistema más complejo en el que las coaliciones son más inestables y el poder, más disperso.

Lo que probablemente no va a cambiar son las prácticas tradicionales del Congreso. No podemos esperar una renovación amplia del legislativo. Hay muchos congresistas actuales que están aspirando a la reelección, representantes a la Cámara que quieren saltar al Senado, excongresistas que quieren volver y políticos locales que están aspirando a curules. Eso hace que la renovación sea limitada.

Pueden llegar caras nuevas con propuestas y prácticas diferentes, pero posiblemente las nuevas opciones van a ser limitadas. En estas elecciones, 350 candidatos que corresponden al 13 % del total, ya han pasado por el Congreso o están en él en este momento. Dado su caudal electoral, tienen más posibilidades de ser reelegidos que los nuevos candidatos. También es importante decir que muchos de los que se presentan como “nuevos” son herederos de personas que salen del congreso.

Este es el escenario que le espera al partido de las Farc (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), otra de las grandes novedades del próximo cuatrienio. La hoy desmovilizada y llamada Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc) va a tener 10 curules, cinco en el Senado y cinco en la Cámara. Esto equivale a poco menos del 5 % del poder en el Congreso. Eso es lo que tuvieron partidos como la Alianza Verde y el Polo Democrático durante el periodo legislativo que está terminando. Pero diez curules pueden ser determinantes en la toma de decisiones legislativas. Así quedó claro en la votación de las circunscripciones especiales para la paz proyecto que se hundió por falta de un solo voto.

"Una de las tareas de la Farc va a ser habituar a la opinión pública a su presencia en el Congreso. Ese proceso se va a dar en paralelo a la Justicia especial para la paz"

La posibilidad de la Farc de hacer efectivo su poder político en el Congreso va a depender de varios factores. Uno de ellos es qué tan organizados sean como bancada y qué tan rápido aprendan a trabajar en una institución que no conocen. El funcionamiento del Congreso es muy complejo, tiene dinámicas que se aprenden sólo estando allí. Por otro lado, la efectividad también va a depender de las alianzas que puedan hacer para impulsar iniciativas legislativas. Quizás van a radicar proyectos pero no podrán sacarlos adelante por sí solos. Tendrán que buscar aliados, ya sea convenciendo a otros partidos a que se unan a sus iniciativas o uniéndose a las de otros. Una incógnita importante es qué tan dispuestos van a estar los otros partidos a colaborar con la Farc.

Eso lleva a otra de las grandes tareas de la Farc que va a ser habituar a la opinión pública a su presencia en el Congreso. Ese proceso se va a dar en  paralelo a los procesos que se lleven a cabo en la  Justicia especial para la paz (JEP). Si los cabecillas y los miembros de las Farc empiezan a pasar por la JEP,  y confiesan sus crímenes, es probable que la opinión pública empiece a dejar de resistirse tanto a su participación en la política. Es ahí, en el proceso de justicia tradicional donde tienen una oportunidad de ganar legitimidad y espacio para trabajar con los demás partidos.

 

*Laura Wills Otero es profesora y directora del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de los Andes, y codirectora de Congreso Visible.

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    EL CONGRESO COLOMBIANO SIEMPRE HA ACTUADO COMO DERECHA, DE AHI NO SALE NADA BUENO PARA EL PUEBLO O LA CLASE MENOS FAVORECIDA.

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