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Juan Sebastián Torres

07.11.2012

Miguel y José Jiménez están detrás de Los Once, una novela gráfica en producción que explora de manera original la Toma del Palacio de Justicia. Los Once, protagonizada por los ratones que vivían en Palacio, se define alrededor de una naturaleza experimental, tanto en el medio –la novela gráfica-, un formato que apenas empieza a coger fuerza  en Colombia, como en la representación de los hechos, evitando entrar en las típicas discusiones socio-políticas. Con ocasión del aniversario de la Toma del Palacio de Justicia, Miguel y José nos contestaron estas preguntas, vía e-mail, donde nos explican más sobre su proyecto:

¿De qué trata la novela gráfica?

Los Once trata sobre un grupo de personajes que llevando su vida diaria se ven envueltos en una serie de eventos caóticos y sombríos que los obliga a buscar una salida ante el conflicto que los acosa.

¿Por qué escogieron ratones como protagonistas?

La razón principal fue tener un grupo de personajes que debido a la situación en la que se encuentran –una edificación que se destruye y la amenaza de una bestia que los percibe como presa fácil–, se sintieran constantemente presionados a mantenerse juntos y lograr superar lo que parecen hazañas imposibles en un panorama completamente abrumador y fatídico. Este diminuto pero fuerte grupo nos ayuda a plasmar un concepto muy profundo de cómo los inocentes parecen pequeños al lado del abuso por parte de los organismos con poder y a través de esto recalcar la unión como un elemento clave para hacer resistencia y frente a lo que consideramos injusto e injustificable.

¿Cómo nació el proyecto?

Nació como una forma de plasmar nuestra pasión artística y creativa en un medio que hasta ahora comenzamos a explotar en el país, el cómic. Lo presentamos originalmente para una convocatoria del Ministerio de Cultura y rápidamente se volvió una idea que retumbaba de forma muy positiva en los amigos y personas a las que les exponíamos el contenido. A partir de esto vimos en el trabajo una oportunidad única y se volvió lo más importante buscar el modo de hacer realidad este proyecto.

¿Por qué la toma del Palacio?

Situar nuestra historia en la Toma del Palacio de Justicia salió de una lluvia de ideas en la que buscábamos acatarnos a ciertos parámetros de la convocatoria. Haciendo la investigación dimos con la historia de los desaparecidos y quedamos profundamente impactados. Decidimos apoyarnos en esta parte de los hechos y dándole un enfoque experimental a distintos apartados de la esencia del formato creamos un producto que aparte de estar influenciado por un acontecimiento de alto impacto en la historia del país, se siente como una manifestación que tiene la intención de conmover y emocionar al espectador.

¿Qué otras influencias tiene?

A parte de las influencias personales de cada uno, a la hora de desarrollar lo que vendría siendo el “look and feel” del proyecto congeniamos en ciertas referencias muy claves, sobretodo teniendo en cuenta que nuestros personajes principales son ratones. Maus de Art Spiegelman, La colina de Watership de Richard Adams, Rebelión en la granja de George Orwell y The Rescuers de Margery Sharp fueron una inspiración muy fuerte.

¿Cuál es el propósito de la novela?

El propósito es generar conciencia sobre lo ocurrido el 6 y 7 de Noviembre de 1985 sin profundizar en aspectos socio-políticos que puedan llegar a manifestarse como inconformidad y enfrentamiento sobre la veracidad de los hechos retratados, que es algo que suele suceder en este país por las convicciones tan dispares que tenemos. Precisamente lo que buscamos lograr con nuestra historia es presentar una forma alternativa de aproximarse a este episodio histórico y en el mejor de los casos hacer que cualquier tipo de público forme una posición propia y decida por su cuenta averiguar sobre lo que aconteció en esas fechas.

¿Cómo lo quieren lograr?

En este momento el plan principal es participar de una campaña de financiación colectiva, sobre todo teniendo en cuenta la respuesta tan positiva que genera en la personas. Hemos estado creando estrategias para lograr que el proyecto se sienta fuertemente respaldado, como programando reuniones con los familiares de los desaparecidos, asistiendo a conferencias sobre el episodio y compilando documentación que nos ayude a seguir solidificando la historia y el contenido como conjunto.

¿Qué otros proyectos planean hacer relacionados con este tema?

En el panorama ideal esperamos lograr que la novela gráfica salga de forma material y se posicione como un producto esencial en el apartado del medio del cómic y las formas de expresión cultural alternativas del país. Como grupo de trabajo que siempre visualiza las oportunidades a largo plazo nos gustaría tomar esta primera etapa como la planificación y bosquejo de un largometraje animado, un formato que nos ayude a expandir el público objetivo y la posibilidad de trascender con el mensaje que queremos dar, aquél de enfrentarse a la adversidad y buscar siempre la esperanza en los lugares menos esperados.

*Juan Sebastian Torres es estudiante de filosofía, economía . Fue galardonado en la pasado Concurso nacional de cuento de RCN en la categoría de universitarios. Además, dirige el proyecto La Chèvre 

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