“La Silla lo que quiere es tener influencia”

Entrevista a Juanita León, directora de La Silla Vacía

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Jimena Zuluaga

27.04.2018

¿Cómo miden su tráfico y el comportamiento de sus audiencias?

Usamos Google Analytics y recientemente un dashboard que creó Open Society que integra cifras de Facebook, Twitter y Google Analytics. Es chévere porque da una idea aún más precisa.

¿Qué hacen con esas cifras?

El indicador de éxito principal de La Silla no es el tráfico, en eso somos diferentes de otros medios. Están los medios que se miden por clics y los que se miden por su influencia. Nosotros tenemos una cosa que llamamos internamente el impact tracker que nació de un proyecto que Melinda y Bill Gates crearon para que las organizaciones midan su éxito de una manera más compleja. Entonces, por ejemplo, cada vez que alguien nos cita en algún medio lo anotamos, o que encontramos una cita de pie de página en un paper, lo ponemos, o que nos llama un senador a decir ‘oigan, voy a usar la información de ustedes en el debate de tal cosa’, lo ponemos. Y es a eso realmente a lo que nosotros le hacemos más seguimiento, más que a los números de tráfico.

Ahora, Google Analytics lo usamos también. Por ejemplo, cada dos meses tenemos una reunión con los patrocinadores de La Silla Llena. A ellos les mostramos cómo les ha ido a los artículos de las redes de La Silla Llena. Lo mismo hacemos con los patrocinadores de La Silla Académica.

Cuando vendemos un proyecto decimos, por ejemplo: ‘vamos a hacer diez artículos sobre corrupción y esperamos que en total tengan 100.000 vistas’. Y esa medida sale de Google Analytics.

Lo que no hacemos con esas cifras es decir ‘le fue súper bien a esta historia de Petro entonces saquemos otra historia de Petro’. Eso muchos medios sí lo hacen. Sin necesidad de Google Analytics hay temas o historias que yo se que dan tráfico. Obviamente la tentación es grande de hablar siempre de Uribe, de Petro, de Claudia López. Nosotros tratamos de resistir esa tentación. En el consejo de redacción de los lunes siempre le digo al periodista que hace la evaluación de la semana que no usemos como indicador número uno la historia que más se movió. Obvio que yo quiero tener un medio que lea alguien más que mi mamá y mi papá, pero no se trata sólo de tener tráfico.

"Están los medios que se miden por clics y los que se miden por su influencia."

¿Cómo manejan las redes sociales?

Tenemos turnos de una hora u hora y media al día y todos los periodistas hacen turnos. Esta persona trina las historias y publica en Facebook, adecuamos los títulos un poco para cada red. Recientemente hemos hecho gifs para publicar las historias en Facebook y nos ha ido bien con eso.

El periodista que está de turno publica lo que le parezca, pero todos tienen la instrucción de hacer cosas como recuperar historias que vuelven a estar vigentes, o por ejemplo si hay un nombramiento y lo tenemos en el ‘Quién es quién’ lo ponemos en redes.

También acordamos una frecuencia, para no atiborrar a la gente. Por ejemplo, antes no hacíamos nada en Facebook después de las 6 de la tarde, pero ahora tenemos un turno de noche porque nos dimos cuenta de que era una hora de mucha actividad que estábamos desaprovechando. Facebook es cada vez más importante, a pesar de que nosotros tenemos un millón y pico de personas en Twitter, Facebook nos manda la mayor parte del tráfico de redes.

¿A qué clase de interacciones le apuntan en redes, cuál es el indicador que dice que algo se movió bien en redes?

En general le apuntamos a que lean nuestra historia. La Silla lo que quiere es tener influencia. Vemos que muchas veces retuitean la historia pero no la leyeron. Eso no nos sirve, no es un concurso de ego.

Cuando Petro o Peñalosa retuitean algo de la Silla Cachaca nos alegramos mucho, o cuando Daniel Coronell recomienda nuestra historia. Nos alegra mucho cuando gente de tendencias totalmente opuestas nos retuitea en el mismo día, porque para nosotros el equilibrio, ser vistos como objetivos, es un valor.

¿Cuál ha sido la experiencia con el verificador de cadenas de WhatsApp?

Nos ha ido súper bien. Nos llegan unas treinta a la semana, de las cuales la mitad son fáciles de descartar. Escogemos las que tienen algo de coyuntura, donde podemos avanzar temas de actualidad chequeando eso. Lo que hacemos es que se la devolvemos al que la manda y le decimos que por favor lo reenvíe a su grupo.

Hay gente que nos escribe agradeciendo, eso es chévere. Sin embargo yo creo que el verdadero valor es que los usuarios, de tanto ver ‘falsa cadena de WhatsApp, falsa cadena de WhatsApp’ en nuestra página, comienzan a perder credibilidad en todas esas cadenas. Eso es bueno.

"“Lo que nos interesa es llegarle a la gente a la que le interesa el país. No le estamos apuntando a que sean jóvenes o no."

¿La Silla tiene alguna iniciativa o intención particular por conquistar a las audiencias más jóvenes?

Lo que nos interesa es llegarle a la gente a la que le interesa el país. Nuestra misión es ayudar a formar criterio: dar insumos para que la comunidad crítica e influenciadora de Colombia tenga más criterio para entender las cosas que nos afectan a todos.  El objetivo de La Silla es formar criterio para crear mejores ciudadanos y nuestro nicho es la comunidad crítica e influenciadora. Eso pueden ser los líderes de acción comunal del Caquetá o los empresarios de Ecopetrol. Y no le estamos apuntando a que sean jóvenes o no, porque nuestro modelo de negocio no está basado en pauta.

Claro, no queremos llegarle sólo a gente mayor, pero en realidad no le apuntamos sólo a los jóvenes. Yo creo que naturalmente por el lenguaje que utilizamos le llegamos a mucha gente no tan joven de 18, pero sí como de 25, en general me gusta llegar a esas audiencias entre de entre 25 y 40 años.

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    Buena entrevista, hace falta impulsar muchos medios más como la Silla Vacía, la diversidad siempre será el mejor camino hacia una democratización de la información y la verdad.

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