Javier Cercas: entre realidad y ficción

Sus novelas sobre episodios históricos como la Guerra Civil Española y el golpe del 23F plantean el viejo debate: ¿Hasta donde la ficción puede redefinir la verdad? Cercas tiene su versión. Especial Hay Festival.

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Lorenzo Morales

26.01.2013

Soldados de Salamina (2001) y Anatomía de un instante (2009), dos de las más aclamadas novelas de Javier Cercas son un juego de espejos entre la realidad y la ficción. En ellas Cercas demuestra no solo su talento como fabulador sino también como investigador. “La ficción pura no existe y, si existiera, no tendría el menor interés”, dijo en entrevista Cercas. “La realidad siempre es el carburante de la ficción”. Pero en su caso esta mezcla no es una simple manera de darse un pretexto histórico o estético; Cercas cree, como lo dijo una vez, “en una verdad irónica y emancipada de la tiranía de lo literal”.

Y aunque estas dos novelas, y varias más, se recrean al rededor de episodios traumáticos de la historia española, Cercas se deslinda del rótulo de los escritores ibéricos. “No me siento un escritor español, sino en español”, comenta. “Han sido sobre todo los escritores latinoamericanos quienes nos han devuelto el legado perdido de Cervantes”. Bioy Casares, Rulfo, García Márquez y Cabrera Infante se cuentan entre quienes lo han marcado, aunque no sabe precisar de qué manera.

A sus 50 años, Cercas también ha mostrado ser un hábil columnista, desde su tribuna en El País de Madrid. Su clave ha sido navegar a contracorriente con inteligencia, elegancia y una escritura que hace gala de la que, para él, es la primera cualidad de un buen columnista: “saber decir las cosas más complejas de la manera más sencilla posible”. La segunda consiste seguir a rajatabla un precepto de Ezra Pound que prefiere citar textualmente: “Haré declaraciones que pocas personas se pueden permitir porque pondrían en peligro sus ingresos o su prestigio en sus mundos profesionales, y sólo están al alcance de un escritor por libre. Dada mi libertad, puede que sea un tonto al usarla, pero sería un canalla si no lo hiciera”.

Cada autor tiene su secreta galería de laureles. En el caso de Cercas, su obra favorita no ha sido ninguna de las que más le han retribuido prestigio o ventas. Al contrario, es una de sus obras menos leídas, El Inquilino, escrita cuando era muy joven y vivía solo y feliz y en una casa con mucho sol en Estados Unidos. “No digo que sea mi mejor libro”, precisa este profesor de la Universidad de Girona. “Ahora tendré que volver a releerlo; toco madera”.

Mientras tanto, Cercas se enfrentará estos días de Festival y trajín a temores más cotidianos. “Cuando no estoy escribiendo les temo, a veces, a los demás, y cuando escribo me temo siempre a mí mismo. Mal asunto: recuerde que, como decía Walter Benjamin, la felicidad consiste en vivir sin temor”.

*Esta nota fue publicada en Hay para Contar, el períodico del Hay Festival de Cartagena. Lorenzo Morales es director de Cerosetenta y profesor del CEPER.

Javier Cercas conversará con Juan Gabriel Vásquez de 12:30 – 13:30 este viernes, 25 de enero. Teatro Adolfo Mejía. Cartagena.

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