Eris, diosa de la discordia

En el anterior post de Arroz con Mango Blog,  llamado “¿Mujeres perfectas o robots?” Silvia plantea la ansiedad al ver que la vida no nos rinde tanto como otras mujeres. Como ejemplos tenemos a nada más y nada menos que a Gwyneth Paltrow y a uno de mis ídolos, la diosa coronada, Sascha Barboza, más […]

2073

María Mónica Acosta

@@moncoast

Cartagenera. Say no to daleks.

29.08.2018

En el anterior post de Arroz con Mango Blog,  llamado “¿Mujeres perfectas o robots?” Silvia plantea la ansiedad al ver que la vida no nos rinde tanto como otras mujeres. Como ejemplos tenemos a nada más y nada menos que a Gwyneth Paltrow y a uno de mis ídolos, la diosa coronada, Sascha Barboza, más conocida en este mundo virtual como Sascha Fitness.

Ahora, sí somos feministas y todo eso, si esto no es una competencia… ¿Por qué sentimos eso? ¿Por qué nos da ansiedad ver a estas mujeres ser exitosas?

Porque como muy bien lo dijo Silvia, “a veces, si me lavo el pelo no alcanzo a desayunar”, porque aunque estamos derrumbando todas esas concepciones machistas que nos enseñaron, es difícil no sentirnos en competencia la una con la otra, si desde que tienes memoria las cosas han sido así.

Y no es solo desde que tienes memoria, es literalmente desde el principio de los tiempos. 

Si bien las culturas orientales tampoco son muy benévolas con las mujeres, (Sita sings the Blues es solo un ejemplo). El premio a el colmo de todo son los griegos. Ellos, que se inventaron las bases de la cultura occidental en la que vivimos, tienen una gran historia para explicar el por qué a las mujeres nos cuesta tanto no sentirnos en competencia.

Érase una vez el matrimonio de Peleus y Thetis (los futuros padres de Aquiles), en el que todos los dioses del Olimpo y algunos mortales estaban invitados. Peleus y Thetis tuvieron poco criterio al hacer las invitaciones, porque justo no invitaron a Eris, la diosa de la discordia.

"Hera, Afrodita y Palas Atenea querían la manzana porque cada una pensaba que era la más bella de todas y por eso, la dueña."

Y ella, ardida como uno queda cuando no te invitan a algo, dijo con esta no me quedo. Entonces, envió a la fiesta una manzana dorada con la inscripción “para la más bella de todas” (aunque en inglés dice “the fairest of them all“). Hera, Afrodita y Palas Atenea querían la manzana porque cada una pensaba que era la más bella de todas y por eso, la dueña.

Como Zeus no quería tener que escoger entre las diosas (y ganarse ese muerto), eligió a Paris, príncipe de Troya, como árbitro. Paris escogió a Afrodita como la dueña de la manzana, porque le prometió el amor de la mujer más hermosa de la tierra, Helena. No le parecieron suficientemente buenos los otros sobornos de Hera y Palas Atenea, que eran poder político y control de Asia y destreza en batalla y las habilidades de los grandes guerreros.

Chimbo esos sobornos, lástima que Paris no sabía la guerra que se le venía encima.

Sí desde la Ilíada las mismas diosas del Olimpo competían entre sí, eran esclavas a su belleza o a su matrimonio. Recordemos que Hera se la pasaba detrás de Zeus, el más cachón de todos. Y Palas Atenea, la diosa más cool de todo, quería también ese título…

"Su fuerza de voluntad me hace sentir mal porque yo realmente no la tengo. Cada vez que puedo comer papitas fritas I'M IN!"

¿Qué más podíamos esperar para nosotras, las meras mortales? Pues concursos de belleza que trae a Eris. Esa discordia que siempre ha logrado meterse en las amistades femeninas porque no sea que la otra se me meta en el rancho, que sea mejor que yo porque claro que esto es una competencia, ¿o es que no han visto Mean Girls o Desperate Housewives?

Cady Heron no podía ser bonita si quería participar en las olimpíadas de matemáticas, Lynette Scavo siempre jugó en la línea de ser una exitosa profesional y sentirse una mala madre. Los dioses del Olimpo ayudaron a encasillar nuestras personalidades. Uno no puede ser bonita, inteligente y exitosa. No, no, escoge solo una ¿eres Atenea o eres Afrodita? ¿Eres Carrie o eres Samantha?

Porque sí ya tenemos límites en nuestro cuerpo por qué no van a haber límites en lo que podemos ser.

¿Quién no quiere ser la más hermosa de todas, la mejor de todas a la vista de los demás?

Y justo esa narrativa, que también la menciona Iliza Shlesinger en Elder Millenial, es la que queremos tumbar.  La de querer siempre destacarse de un grupo de mujeres, porque seamos honestas, ellos no se dan cuenta de nada, todo el trabajo nos toca a nosotras, hasta eso.

Ahora Sascha.

¿Qué pasa con Sascha? En las stories de Instagram sí la he visto cascada y desarreglada, como si fuera otra mortal como nosotras. ¿Qué me da ansiedad de ella? Que sea capaz de pararse cinco días seguidos a entrenar como si fuera natural. Su fuerza de voluntad me hace sentir mal porque yo realmente no la tengo. Cada vez que puedo comer papitas fritas I’M IN!

Claro, Sascha dice, aja mama si te comes las papas y quieres el cuerpo de concurso, te toca hacer el ejercicio para bajarlas. Nosotras, meras mortales, no lo hacemos. Pero creo que la razón para su gran audiencia no es, claro, por la ansiedad, sino por lo que esencialmente a originó este blog: el apoyo. 

Así como Silvia me anima a que escriba en este espacio y yo a ella, y lo que a veces pensamos que va a ser un fracaso y termina por ser el post más leído. Sascha crea un ambiente de apoyo de los temas que ella trata. Creo yo que por eso tiene una gran audiencia, así ella siempre se pare a entrenar y la creamos diosa, ella reconoce que no siempre quiere pararse, reconoce que le dan ataques de hambre y comparte qué puede ser mejor que una porción altamente calórica, dícese de las famosas papas fritas. Se muestra vulnerable como le dijo a Silvia “que le da ansiedad” también que la perciban así.

Creo que esto la única estrategia para desterrar del todo a Eris y su discordia y así derrumbar esas herencias no tan saludables de nuestra cultura occidental. 

P.S. Lo siento Gwyneth, no hay feeling contigo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Esto me produce

  • Qué hueso
    0
  • Ojalá lo lean
    0
  • Para grabárselo
    0
  • AMO
    0
  • Uy, qué jevi
    0
  • Que la fuerza nos acompañe
    0
  • KK
    2

Relacionados