Columnas

Día #44

La necropolítica ―en el contexto en que vivimos actualmente― es definida como la administración de poblaciones desechables y la decisión política sobre quienes son prescindibles…

Varios

07.05.2020

ATAÚDES, BAILES Y MEMES

EN TIEMPOS DE PANDEMIA

por Andrade, Santiago Rueda, Ana Catalina Correa y Mabel Carmona*

Con la colaboración del Laboratorio de Antropología de la Imagen Universidad de Los Andes

Un género específico de memes humorísticos emergió durante Marzo y el confinamiento obligado por la peste, mientras esta continúa explotando y convirtiéndose en una tragedia de escala masiva en ciertos contextos. El espacio para el humor se reduce debido a la cercanía personal con gente concreta tocada mortalmente por sus efectos, dejando menores márgenes para la risa que el que teníamos hasta hace un par de semanas. No obstante, el meme todavía brinda aliento a muchos. Esta vez, bajo la rúbrica de una partida de coreógrafos y bailarines, en principio, africanos.

Este ensayo visual trata de imágenes derivadas de una compañía de cargadores de ataúdes ―una práctica económica emergente en Ghana― y, que gracias a la lógica de la imitación y la réplica que define al meme, se ha convertido en un fenómeno de producción, circulación y consumo a escala global. En su contexto original ―el mencionado país africano― los bailarines portadores de féretros alimentan tradiciones establecidas sobre la despedida de los muertos mediante alegres coreografías de un grupo de danzantes, todos hombres, ataviados con elegantes trajes formales que citan, en su vestimenta y disposición corporal, el pasado colonial. En un país donde hasta los féretros pueden ser diseñados en formas estrambóticas, este ritual inventado en tiempos muy recientes da cuenta de ideas compartidas para brindar una despedida a quien abandona esta vida para ingresar con alegría y sin miedo a la siguiente.

Típicamente, las imágenes circuladas como memes ―una vez que han sido intervenidas por autores mayormente anónimos mediante montajes minimalistas sobre las fuentes originales― se dividen entre videos, fotografías, stickers y hasta derivaciones aurales relacionadas con un tema musical techno que fuera apropiado desde su origen mismo para acompañar a los porteadores en su versión memética.

Como es frecuente en la dinámica de reproducción de los memes, ellos pueden ser traducidos localmente para comentar sobre las consecuencias políticas de la catástrofe en contextos cercanos tales como Colombia y Ecuador, por ejemplo, o coyunturas y eventos menores derivados del encierro y sus mandatos sanitarios. Asimismo, cualquier accidente, actual o hipotético, en los lugares más impredecibles del mundo puede ser sometido a secuencias que se constituyen en base a un preámbulo, una secuela media que acompaña la emergencia gradual de la música en referencia, y, un final caracterizado casi indefectiblemente por el aparecimiento de exactamente el mismo grupo de bailarines africanos cargando un féretro.

Las mutaciones infinitas de este género de memes hace imposible mapear todos sus efectos, mismos que van desde el comentario político, pasando por juguetes aderezados ―esta vez como marca comercial― por el combo africano de enterradores, hasta historias mínimas de la cotidianidad de una u otra persona, películas de Hollywood como readymades re-mades, y anuncios propagandísticos que aparecen repentinamente en cualquier tipo de paisaje urbano.

La limitación etnográfica que tenemos para seguir esta agitada vida social, guarda relación, obviamente, con el método que seguimos para este ensayo visual. Del conjunto del banco de memes que hemos venido explorando ―cercanos en este punto a los 900 sobre humor y pandemia― un centenar sobre el tema que nos interesa corresponden a los que accedimos vía Wassap, Twitter, Facebook e Instagram, mayormente. La selección que se presenta acá sigue principios de curaduría que privilegian a ciertos formatos, sólo de imagen plana, que hemos venido trabajando en otras instancias. El lector descubrirá los quiebres propuestos en el conjunto del ensamblaje armado para el efecto.

Sin duda, esta tendencia temática incluye aspectos extremadamente problemáticos desde una lectura antropológica. Hay un matiz profundamente necropolítico y necrofágico que alimenta la circulación de este tipo de imágenes.

La necropolítica ―en el contexto en que vivimos actualmente― es definida como la administración de poblaciones desechables y la decisión política sobre quienes son prescindibles por la mortalidad que encierra los efectos de esta pandemia a escala global. Las dinámicas de este exterminio también se explican debido a la inoperancia de una estrategia planetaria para lidiar con ella, y, la emergencia de las operaciones políticas y de corrupción clásicas para ver en esta tragedia la oportunidad para realizar ganancias económicas y bursátiles a costa de vidas humanas.

Necropolítica, política capitalista de la muerte.

No es curioso que teorías sobre ella emergieran desde el pensamiento sobre Africa, para repensar, además, el estado poscolonial y sus desigualdades. El consumo de los memes que compone este ensayo, sin embargo, se nutre profundamente de estereotipos racistas sobre la negritud y sobre ese continente derivados del hecho colonial y la esclavitud. Mucho del material seleccionado da cuenta de ese tipo de impulso humorístico cuyo sustrato apunta a citar un pasado macabro desde una mirada profundamente colonialista.

Esta es, a su vez, la faceta necrofágica de la circulación de estos memes. Çoreografía ghanesa con toques de coreomanía planetaria. Salvo momentos de saturación extrema, la acumulación de imágenes sobre la pandemia nos habla directamente sobre la muerte o su amenaza, con sus secuelas de paranoia, angustia y desesperación. La selección que acompaña a este ensayo deja también estas dimensiones sobre el tapete. Hasta qué punto este tipo de humor es meramente mórbido? No hay una sola respuesta dada la amplitud de materiales circulando y la necesidad que tenemos estos días por entender el exceso que encierran las imágenes relacionadas con una catástrofe que tomará mucho tiempo sobrellevar.

Una tragedia masiva pero al mismo tiempo, penosa y dolorosamente, también individual y personal. Por un periodo que ya resulta demasiado para las mayorías, seguimos en encierro. Al menos, en ocasiones, disfrutamos de aquello mediante pequeños escapes que, aunque problemáticos, nos hablan, como esta serie, de la vulgaridad que encierra la propia democracia y cala en el sistema nervioso de los ciudadanos. La vulgaridad que también encierra el mercado internacional del petróleo, aquí retratado satíricamente.

Quizás menos se sepa que estas imágenes, replicadas y múltiplemente modificadas, encuentran una contraparte en la serie de dibujos y grabados de bailes y féretros emergentes durante la epidemia de 1518 en Alemania, caracterizada por estados de trance colectivo suscitados por el baile alrededor de la muerte. Más allá de las similitudes formales, no se puede establecer una relación de continuidad entre contextos históricos tan dispares. Las evidencias sugieren, no obstante, que dichas manifestaciones, junto con el nivel exponencial de difusión de imágenes en la contemporaneidad (equiparado irónicamente al de una epidemia o plaga de memes), suponen una respuesta performativa, gráfica, emocional y corporal a tiempos socialmente difíciles, obscuros, inestables.

Ese es el lugar que ocupan también el humor negro y la risa, ahora.

Y, ese es, precisamente, el doble filo de la coreografía de las imágenes atrapadas en este ensayo.

*―Andrade, Profesor Asociado y Coordinador del Laboratorio de Antropología de la Imagen, Universidad de Los Andes / Santiago Rueda, Curador independiente de arte contemporáneo y fotografía / Ana Catalina Correa, Antropóloga y artista, Universidad de Los Andes / Mabel Carmona, Abogada y Maestra en Antropología, Universidad de Los Andes.

44B.

“Vienen a morir”:

el colapso de Guayaquil

Un episodio de El hilo, el nuevo podcast de Radio Ambulante

Ecuador tiene el mayor número de casos de COVID-19 per cápita en América Latina. En Guayaquil, la expansión acelerada del virus ha colapsado el sistema de salud, la red de funerarias y los cementerios. En medio de todo, los médicos temen represalias por hablar sobre la situación en los hospitales, y las cifras oficiales no parecen reflejar la magnitud de la crisis. En este episodio hablamos con dos doctores en la primera línea de batalla contra la pandemia. Y la periodista Susana Morán nos explica cómo ocurrió el colapso.

Oígalo aquí > https://elhilo.audio/podcast/guayaquil/

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