Palabras en disputa

Dos años de No es Normal

El pasado primero de septiembre se celebraron dos años de No es Normal. El evento contó con la participación de profesores e iniciativas estudiantiles de distintas universidades de Bogotá que han venido trabajando en temas de género y de acoso. Isabel Cristina Jaramillo, profesora de la Universidad de los Andes, Diana Ojeda y Federico Mejía, […]

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No es Normal

18.10.2016

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El pasado primero de septiembre se celebraron dos años de No es Normal. El evento contó con la participación de profesores e iniciativas estudiantiles de distintas universidades de Bogotá que han venido trabajando en temas de género y de acoso. Isabel Cristina Jaramillo, profesora de la Universidad de los Andes, Diana Ojeda y Federico Mejía, profesores de la Universidad Javeriana y Carolina Vergel, profesora de la Universidad del Externado, nos contaron sobre sus experiencias desde la docencia al trabajar con temas de acoso y discriminación. Asimismo las iniciativas estudiantiles de Rosario sin Bragas (Universidad del Rosario), Polifonía (Universidad Javeriana) y el Semillero de Género y Derecho de la Universidad del externado, nos contaron sobre los obstáculos y aprendizajes de su trabajo en cada universidad.

(Galería de Fotos disponible en el siguiente link: No es Normal)

Fue una tarde muy emotiva. Escuchamos que en la mayoría de Universidades posicionar el tema de acoso como una prioridad de la agenda universitaria ha sido una tarea difícil. En este encuentro se hicieron visibles muchas frustraciones por parte de las estudiantes y de los docentes porque, tanto sus colegas como la Universidad, no le dan la importancia debida a los temas de acoso. Asimismo, las iniciativas estudiantiles y los docentes compartieron sus aprendizajes sobre cada uno de sus procesos de trabajo e hicieron recomendaciones sobre el trabajo en temas de acoso.

Isabel Cristina Jaramillo nos recordó sobre la importancia de escuchar al otro. En el trabajo en temas de acoso nos reiteró la importancia de darle un espacio de expresión a los que piensan distinto para entender su postura y realizar estrategias más efectivas. Esto a pesar de que muchas veces, en temas tan álgidos como la discriminación, el acoso y la violencia de género resulta difícil escuchar a los posibles victimarios. Indagar sobre sus motivaciones puede ayudarnos a replantear nuestras estrategias de activismo. Adicionalmente, nos advirtió sobre los riesgos de caer en un punitivismo exacerbado. Es común que la primera reacción frente a este tipo de casos consista en abogar por penas altísimas y castigos exuberantes para los responsables debido a emociones que despiertan este tipo de situaciones. Sin embargo, Isabel nos recuerda que las penas deben existir, pero debemos tener en cuenta que el sexismo, el machismo, la homofobia o cualquier tipo de discriminación no van a desaparecer  si enfocamos todos nuestros esfuerzos a imponer penas ejemplarizantes. Por el contrario, se le debería dar prioridad a otro tipo de iniciativas. Por ejemplo,  es importante realizar investigaciones para entender mejor las causas del acoso, implementar campañas para dar mayor visibilidad a problemáticas derivadas de la discriminación y realizar actividades de concientización y pedagogía sobre estos temas, entre otros.

 

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Con relación a este tipo de iniciativas, Carolina Vergel nos recordó sobre la importancia de la comunicación de los mensajes. Mencionó que al feminismo se le ha caricaturizado muy fácilmente y se ha utilizado el humor y la burla para subestimar sus argumentos. Ella propuso que el feminismo también debería apropiarse del humor y utilizar esto como una herramienta en sus campañas. Como ella mencionaba “el humor es algo muy serio” así que esta parecería ser una herramienta poderosa para  hacer llegar los temas de género a un público más amplio.

Posteriormente, las iniciativas estudiantiles nos contaron sobre las distintas maneras en que han logrado  posicionarse en cada una de las Universidades. Polifonía, por ejemplo, relató la forma en que habían ganado un lugar al mostrarse como una iniciativa abierta para todas las voces, que busca hablar de temas de género desde distintos lugares. Así, al contar con el apoyo de profesores como Federico Mejía, lograron consolidar su espacio. Rosario sin Bragas y No es Normal compartieron experiencias sobre sus acercamientos a la Universidad, y estuvieron de acuerdo en que debían ser estratégicas frente a su comunicación con la institución. Esto quiere decir que para contar con un espacio dentro de la Universidad debían tratar de mantener buenas relaciones con esta, sin dejar de lado sus posiciones críticas frente a la institución, lo que genera una tensión con la que deben lidiar. Finalmente, el Semillero de Género y Derecho de la Universidad del Externado nos contó que, cuando comenzaron a investigar y a hablar sobre temas de acoso, esto llamó la atención de otros grupos de la universidad, lo que muestra que comenzar a hablar de estos temas puede ayudar a identificar problemas que interesan a toda la comunidad y que previamente no habían sido tratados.

 

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De la jornada quedaron muchos aprendizajes. Sin embargo, para concluir, considero que una de las lecciones más importantes de este encuentro fue darnos cuenta de la importancia de construir redes. Trabajar en conjunto, aprender de otras iniciativas y darnos cuenta de que somos muchas personas interesadas por acabar con la discriminación y el acoso nos ayuda a convertirnos en iniciativas más fuertes y sólidas. Por eso, expreso nuevamente nuestro agradecimiento en nombre de No es Normal a aquellas personas que participaron en este evento.

 

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