Ser su propio jefe en la era de las cripto

Las inversiones en internet, particularmente en negocios como el mercadeo multinivel y las transacciones de criptomonedas y movimientos en el mercado financiero a través de aplicaciones digitales, se muestran, cada vez más, como una alternativa infalible para generar ingresos en dólares en Colombia. La promesa de prosperidad y lujo que venden sus precursoras aún son miradas con sospecha por expertos financieros por los altos riesgos que acarrea.

por

Susana Echavarría Medina y Carlos Morón Martínez

Estudiantes hasta 2022-02 de Derecho con opción en Periodismo en la Universidad de los Andes. Miembros del periódico El Uniandino.


06.01.2023

Maria Alejandra Escobar celebró su cumpleaños número 31 con un viaje de un mes en Dubai. Dos años antes lo había pasado en un despacho judicial en Cali trabajando como secretaria del juzgado. “Yo decía: este va a ser el último cumpleaños que voy a estar acá encerrada. Porque es que jaula es jaula así sea de oro y eso que esa ni era de oro, parecía el inframundo”, relata. 

@alejaescobarofficial, en Instagram, se describe como emprendedora “de cero a inversionista” y le muestra a sus 10,2K seguidores su pose mientras sostiene seis bolsas de tiendas de diseñador al frente de una laguna de Miami. En la descripción: “Ups me gaste (sic) la ganancia de hoy”. Escobar se dedica a los “negocios digitales” que, según menciona en entrevista, van desde “la venta de viajes, productos y cursos, hasta las transacciones en mercados financieros, inversiones en cripto activos y mercadeo con inteligencia artificial”. Para el cierre de 2021 contaba con 15 fuentes de ingresos pasivos, en 2022 ya tiene tres más. 

Patricia Támara, @pattytamarae en Instagram, aparece en su perfil como “emprendedora”, “speaker” y “coach”, y desde un yate le escribe a sus seguidores “ponte en la frecuencia de lo que deseas”. Tuvo por más de diez años un spa de un hotel en Bogotá y luego se dedicó al amplio y aparentemente próspero mercado de las “inversiones digitales”. Támara explica que sus ingresos han sido el resultado de un modelo de negocio innovador que combina altísima rentabilidad, un sistema de referidos y algo que ella considera clave, “mentalidad de ganador”.

La apuesta es por la independencia y la descentralización de los ingresos. Támara y Escobar hacen de todo, pero no tienen que ser expertas particularmente en nada. Según mencionaron, trabajan pocas horas al día, pero ganan más de diez mil dólares al mes, superando, por ejemplo, el salario de un congresista colombiano de $32 millones de pesos. 

“¿Cuánta gente gana esa cantidad en este país?”, se pregunta Támara, “pues yo, yo me los gano con los mil referidos que trabajan debajo de mí que pueden generarme $8.500 dólares al mes”, se responde a ella misma.

¿Quiere ser su propio jefe? 

Negocios como Herbalife y Amway fueron los precursores de las “inversiones digitales” a las que ahora se dedican Escobar y Támara. El modelo de negocio pretende reducir la cadena de distribución a través de intermediarios directos, que, en todo caso, solo funciona si más personas —referidos— entran a la red. Esta propuesta se conoce como mercadeo multinivel y ahora opera en el plano digital. En principio, los “embajadores”, como los llaman Escobar y Támara, conectan al productor o prestador de un servicio con el cliente, un sistema de ventas común y corriente que se robustece a medida que ingresan “referidos” creando niveles y jerarquías dentro del negocio. 

Escobar es embajadora de una plataforma de mercadeo multinivel llamada By Dzyne que, según cuenta, “ha tenido un crecimiento del 600 % [desde que se unió en marzo de 2020] y ha pasado de estar en tres países a estar en 106 países”. En 2022, Escobar  recibió el máximo reconocimiento de la compañía: pertenecer al “Chairman Club”, es decir entrar en el nivel superior del negocio gracias al alto número de referidos. 

El crecimiento financiero de Escobar, Támara y demás líderes de mercadeo multinivel parece imparable, pues según muestran consistentemente en sus redes sociales, el fortalecimiento de los equipos, sobre todo por medio de talleres y eventos de “crecimiento personal para la abundancia”, se traduce en ganancias directas para ellas.

A medida que avanzan y aparecen más  tecnologías se refina el modelo de negocios. La venta de servicios y productos tradicionales por catálogo se transforma en una apuesta más atractiva y más arriesgada: las transacciones de criptomonedas y movimientos en el mercado financiero a través de aplicaciones digitales, como Forex. 

En febrero de 2021 circulaban unas 4.500 criptomonedas en el mercado, más de un año después hay unas 9.000. La estructura financiera de las criptomonedas opera, según explica Juliana Malagón, profesora de la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes,  a través del blockchain, una base de datos que encripta la información de cada transacción y permite realizar pagos sin un intermediario. El boom de estas divisas se reflejó en el gran aumento del precio de las más populares como el bitcoin, que alcanzó un valor de casi $70.000 dólares en 2021.  

El crecimiento fue rápido y exorbitante. Para Malagón, el mercado de las criptomonedas es volátil y no promete una rentabilidad fija y segura, pues responde a uno de los pilares de las finanzas: a mayor riesgo, mayor rentabilidad. De hecho, el riesgo se ha materializado en los últimos meses con el colapso de varios criptoactivos como FTX y el desplome de monedas más consolidadas, como el Bitcoin cuyo precio se redujo en 80% desde noviembre de 2021.

“Lo que ganas en una semana lo puedes perder en un día, especialmente en un mercado no regulado”, comenta. 

Tras media hora de explicación sobre el funcionamiento y la legitimidad de sus ingresos, Támara mencionó que entonces su nueva apuesta era la de las criptomonedas y las inversiones en mercados financieros. “Tengo una mina de una criptomoneda que crearon los reyes de Emiratos Árabes Unidos, imagínate, tiene todo el respaldo”, señala.  Además, promociona una tecnología que usa inteligencia artificial para realizar micro-operaciones en mercados financieros automáticamente y que le genera, según lo mostró en su celular, más de $300 dólares a la semana. 

—Impresionante, supongo que conoces mucho de finanzas.  

—¿De finanzas? ¡Nada! Imagínate yo estar todo el día al frente de un computador viendo el comportamiento del mercado. Ni loca—, responde Támara. 

“Si se sospecha que es demasiado bueno para ser verdad, es absolutamente cierto”, considera Francisco Correa, economista y matemático de la Universidad de los Andes con experiencia en inversión y finanzas. Las apuestas por el crecimiento acelerado no son más que movimientos aleatorios a corto plazo, cuyo comportamiento prolongado no puede ser predecido, comenta. Este fenómeno económico, menciona el experto, “genera un bucle de especulación en el que cada vez más personas compran a altos precios hasta que en algún momento algo pasa, se rompe la dinámica y el precio empieza a bajar”.

Lo más importante es comprender los incentivos en los esquemas de inversión. Correa explica que es diferente recibir ganancias por tener una posición propia en un activo a recibirlas como broker, es decir, por vender la posición en un activo y quedarse con una comisión. “El incentivo de un broker es que haya el mayor número de transacciones posibles”.  Por su parte, Támara explicó que, los servicios para inversiones en mercados financieros que ofrece no consisten en asesorar financieramente a clientes ni en operar como broker, sino en vender aplicaciones y herramientas que facilitan y automatizan el proceso de inversión. La ganancia, en esta línea de negocio es también por volúmen: cada referido paga una suscripción mensual por el servicio y entre más personas lo adquieran, más comisiones recibe Támara. 

Consumo luego existo

La contradicción entre el funcionamiento tradicional del mercado y las altas ganancias y lujosos estilos de vida de los líderes en esquemas de inversión digital evidencia la brecha entre el conocimiento de las altas esferas financieras y las ambiciones económicas de la mayoría. El perfil cercano y en apariencia realista de quienes triunfan en los negocios digitales transmite la exitosa imagen de “si yo pude lograrlo, tú también podrás”. 

Omar Rincón, periodista y profesor del Centro de Estudios de Periodismo de la Universidad de los Andes, afirma que, como es usual, el capitalismo es la fuerza que motiva a las personas a externalizar los millones en el banco. “La fórmula del éxito tiene un componente esencial: que los demás lo sepan y puedan decir que ‘lo hiciste’”, considera Rincón. 

“Yo quise salirme del sistema, como dicen y se burlan, ‘ser mi propio jefe’. Yo tengo mi información y soy exitosa, los demás que se queden con lo que tienen”, concluye Támara.

“Acá pueden tener una opción, al que le interese bien y al que no pues no me importa, cada quien está en la vibración que esté buscando”, complementa Escobar. 

Esta historia fue producida en la clase Crónicas y Reportajes del Centro de Estudios en Periodismo, Ceper, de la Universidad de los Andes. 

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Susana Echavarría Medina y Carlos Morón Martínez

Estudiantes hasta 2022-02 de Derecho con opción en Periodismo en la Universidad de los Andes. Miembros del periódico El Uniandino.


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Estudiantes hasta 2022-02 de Derecho con opción en Periodismo en la Universidad de los Andes. Miembros del periódico El Uniandino.


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