Definiciones de algunos conceptos que han sido machacados con insistencia por los candidatos que van punteando en la carrera presidencial.
por
Alejandra Jaramillo Romero
08.03.2026
Edición de textos: Karen Sierra. Diseño gráfico: Andrés Garcés.
Este artículo hace parte de la primera cosecha editorial de nuestra nueva clase Sala de Redacción 070, que dictamos para pregrado y maestría en la Universidad de los Andes.
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El bestiario del Congreso colombiano
Mico, conejo, elefante blanco, dinosaurio, burro, entre otros, son especies que no merecen el desprestigio que les asigna la conducta política nacional.
Cada cuatro años, Colombia entra en un coma político mientras sus aspirantes a salvadores ensayan monólogos y convierten el debate en un espectáculo de televisión. No solo paralizan la contratación estatal, sino que detienen la vida pública y reducen la democracia a eslóganes.
Desde que son anunciadas las elecciones, el evento inunda los oídos y ojos de la población. El tema secuestra las cenas familiares, coloniza las vallas de las carreteras, y se cuela entre los comerciales de la novela. La pregunta “¿por quién vas a votar?” se convierte en filtro y test de compatibilidad, para redefinir amistades y entablar nuevas relaciones. Así, la conversación más banal termina teñida de proselitismo. Nuestro lenguaje se cunde de palabrería, metáforas y eufemismos usados por los políticos para simular pizcas de empatía en medio de discursos electorales que pretenden marcar el sentido común de la realidad colombiana.
En este especial de estudiantes de 070 creamos un glosario ácido de la retórica electoral para diseccionar las palabras que los candidatos no dejan en su casa cuando van de viaje a plazas echando mano de su majestuosa elocuencia. Para hacer el recuento de los vocablos usamos una metodología mixta cuantitativa e interpretativa. A partir de las encuestas de Guarumo-Ecoanalítica y Cifras & conceptos, elegimos a los siete precandidatos que hoy lideran el barrial: Iván Cepeda, Abelardo De La Espriella, Sergio Fajardo, Paloma Valencia, Claudia López, Vicky Dávila y Roy Barreras.Todos se caracterizan por una intensa presencia mediática, y una comunicación política que los convierte en personajes reconocibles, casi arquetípicos que suelen aterrizar en lo absurdo. En este disparatado y delirante mundo del contenido electoral analizamos para cada uno entrevistas emitidas entre noviembre de 2025 y febrero de 2026. Y, con el apoyo de la inteligencia artificial NotebookLM, procesamos este volumen de información e identificamos los patrones y las palabras sublimes que se articulan como ejes de campaña y solución.
Aquí el glosario:
Mano de hierro
sust. f. Fantasía muscular aplicada al gobierno. El país como ring de boxeo y el mercado como campeón invicto. Si el crimen persiste es porque nadie ha apretado lo suficiente. Se debe limpiar la casa en tiempo récord, accionar la fumigación aérea y los bombardeos al siguiente día de la posesión.
Extrema coherencia
sust. f. Eufemismo usado para evitar el molesto diagnóstico de extrema derecha, que solo se aplica a dictadores antidemocráticos. Conjuga un paquete de principios y valores que calculadamente se sazona con: creer en Dios, defender la familia tradicional, empoderar a la fuerza pública y acabar con los bandidos.
Imperio de la ley
sust. m. Doctrina que entiende la ley no como acuerdo, sino como espada empuñada por un gladiador de la libertad. El crimen no es un problema estructural, es un enemigo personal. El imperio domina mas no administra y el castigo debe ser un espectáculo pedagógico de arrodillamiento.
Economía fraterna
sust. f. 1.Promesa de riqueza compartida bajo el catecismo del libre mercado. 2. Ilusión de que todos ganarán solo sí: el empresario gana primero, el Estado no se entromete y la competencia es amable. Su malabarismo mental es que: hermanarse no significa igualarse, sino persuadir a la mayoría de que, el milagro de la multiplicación de los panes se da al seguir engordando los bolsillos que están cerca de reventar.
Reenamorar las comunidades
loc. verbal. Ingeniería lingüística para visualizar una reconciliación forzosa con la gente de territorios violentados. Ingenio participe de la geometría política: reducir ingresos ilícitos, robustecer la fuerza pública, restablecer la legalidad y esperar que el ciudadano, ya dominado, vuelva a encariñarse. Se busca convencer a los campesinos de que dejen de ser “esclavos” de la coca y se conviertan en socios de grandes señores.
Izquierda carnívora
sust. f. Especie vegetal que, según sus detractores, no fotosintetiza sino mastica instituciones y condena a la patria a un club de austeridad obligatoria. Debe ser fumigada con glifosato y devorada por las fieras de la oposición.
La nueva mayoría
sust. f. 1. Secta política del susurro conformada por una izquierda y una derecha moderadas. Es el ejército de los indecisos que están mamados de la polarización, pero todavía no saben que son fajardistas.2. Igual que “la mayoría silenciosa de Nixon” un grupo que no grita no agrede, habla poco, pero es omnipresente (de nada) en campaña.
Los extremos
sust. m. Aquellas fuerzas políticas que padecen una alergia crónica al rigor, al método y a los tableros de clase. Son grupos que se alimentan exclusivamente de una dieta basada en la rabia, la mentira y la agresión. Viven en el abismo de la destrucción: no proponen, sino buscan tirar a Colombia por un barranco emocional.
Plan Guardián
sust. m. Estrategia de seguridad donde se cambia la fallida Paz Total por un joystick de drones de última generación. Es el intento de resolver el problema de seguridad con inteligencia artificial gringa y “dignidad ciudadana” alucinando un orden total.
Gente gris
sust. f. Categoría taxonómica utilizada para clasificar a cualquier individuo que no posea el certificado de transparencia emitido por el Movimiento Valientes. Se trata de seres que habitan en la zona de penumbra ética y que son el principal obstáculo para rescatar a Colombia. Características para identificar un espécimen de gente gris: es abogado de bandidos, es un político camaleón oportunista de partidos, o es un tracalero que se echó en la cartera a Medellín.
Berraco/a
adj. Título de nobleza popular que la candidata otorga a los ciudadanos que han logrado sobrevivir a la inmunda realidad del país. Es el término que transforma el sufrimiento estructural en una virtud electoral y el eufemismo perfecto para referirse a quien debe trabajar el doble porque el Estado no funciona. Se usa para demostrar que, aunque la persona dirija revistas de élite, no perderá nunca su origen popular.
Ni un voto por Cepeda
consigna. Ubicuidad de diseño de campaña que se utiliza para evitar la vergüenza de no tener propuestas propias. Esconde la inexperiencia de comando bajo la promesa de destruir la amenaza galáctica que atenta contra la libertad y la democracia en Colombia.
Capitalismo Productivo
sust. m. 1. Maniobra retórica diseñada para que los gremios económicos y los empresarios puedan dormir la siesta sin temor a despertarse en un sistema colectivista. 2. Fantasía austera donde se busca que todos tengan su pedazo del pastel, y se le jura al pastelero que nadie va a acabar con su pastelería, siempre y cuando, se comprometa a decorar pasteles productivos más no rentistas. 3. Golpe de realidad sutil para el emprendedor de herencias: el motor de la economía nacional es del que trabaja su tierra con botas y azadón y no del bróker de Wall Street.
Macrocorrupción
sust. f. 1. Sofisticado modelo de negocio estatal en el que la administración pública deja de ser un servicio para convertirse en una empresa perfectamente manipulada, dedicada al saqueo sistemático del presupuesto. 2.Extracción de renta que visualiza un árbol genealógico del delito de tronco grueso y de amplia sombra que se ha estabilizado por el compostaje de cada gestión.
Revolución ética
sust. f. 1. Ambiciosaterapia colectiva de emergencia para una psique nacional que debe ser rescatada de la melancolía neoliberal, curada de la postración y la degradación moral. 2. Trastorno de estrés post-político que tras décadas de violencia ha socavado a los ciudadanos mediante la práctica de la aceptación banal del mal. 3. Arreo de militantes que no empuña armas, sino que despiertan por decreto mental.
Centro-Izquierda
sust. f. Estación actual de trasbordo ideológico de un multifacético que compara sus cambios de partido con un pasajero que cambia de aerolínea, tras haber volado durante años en aerolíneas de derecha (uribismo) o de centro-derecha (santismo); decide cambiar de avión porque el vuelo anterior fue cancelado o el asiento no era de su agrado. Aun en este panorama el individuo logra abordar una nave de aire por ser el piloto que nunca teme acumular o perder millas de oro ideológicas.
Unidad
sust. f. Estado de amnesia colectiva mediante el cual un país entero debe olvidar quién gobernó con quién, ni quién la embarró con quién, ni quien causo qué. El estado predilecto donde el ciudadano debe borrar las últimas dos décadas con tal de que el incendio nacional sea apagado. Los bomberos deben llegar por la izquierda y la derecha para contener la destrucción en llamas.
Fiscalía Antimafia
sust. f.1. Entidad de ficción jurídica inspirada en las películas de gánsteres y en la Ley RICO de Estados Unidos, con la cual se planea jubilar a los Comisionados de Paz y a las mesas de diálogo. 2. Garrote judicial diseñado para recordarle a los grupos armados que el conflicto político ya se acabó, y que ahora lo único que mantiene la guerra es el billete del narcotráfico, y que lo que falta es darles cárceles, hermano, hartas cárceles.
La Patria Boba (versión 2.0: 2016-2026)
sust. f.1. Período histórico en que Colombia se quedó paralizado en una pelotera estúpida de egos políticos. Los egos pelean por moralidad y lógicas de una idea mientras los grupos criminales, dueños de los ejércitos, pelean por la tierra. 2. Autofagia temporal de organismos de X que adelgaza a las células y tejidos nacionales en términos de seguridad, corrupción y becas.
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Este trabajo hace parte de la primera cosecha editorial de nuestra nueva clase Sala de Redacción 070, que dictamos para pregrado y maestría en la Universidad de los Andes.
La jefe de redacción del especial fue Juliana Andrea Murcia.
La coordinadora editorial fue Oriana Escobar.
La edición de este texto la hizo Karen Sierra.
La gráfica la hizo Andrés Garcés.
Los textos fueron escritos por Alejandra Jaramillo Romero.