Memes: Álvaro Uribe salió del grupo

La orden de detención domiciliaria contra Álvaro Uribe Vélez, dio lugar a un frenesí memético que caracterizó a Colombia durante estos últimos días poniendo sobre el tapete lo peor de la política y una sátira sobre el poder.

X. Andrade y Santiago Rueda

* X. Andrade, Profesor Asociado y Coordinador del Laboratorio de Antropología de la Imagen, Universidad de Los Andes. ** Santiago Rueda, Curador independiente de arte contemporáneo y fotografía.

07.08.2020

Esta semana parecía que la pandemia iba a ser desplazada como noticia, efímeramente, por la orden emitida por la Corte Suprema de Justicia de arresto domiciliario en contra del senador Alvaro Uribe. Una serie de efectos boomerang resume muy bien el estado de las cosas. Primero porque fueron las denuncias formuladas por Uribe en contra de otro representante, Iván Cepeda, las que se revirtieron sobre el primero. Y, porque a renglón seguido, el imputado declaró haber sido testeado como positivo para el corona virus. Este escenario dio lugar a un frenesí memético que caracterizó a Colombia durante estos últimos días poniendo sobre el tapete lo peor de la política de este país y una sátira sobre el poder que habla de la polarización del mismo, los deseos de justicia –aunque fuere poética mediante los memes—y la capitalización automática de los eventos por parte de los principales involucrados, incluyendo al actual presidente. Esta selección presenta 5 imágenes que hablan de la celebración pero también del escepticismo sobre esta coyuntura.

La salida

Bajo un lenguaje absolutamente minimalista, pues implica sólo el texto “Alvaro Uribe salió del grupo” junto a la imagen de un muñequito autogenerado por wassap, el deseo por el aislamiento de la vida política del personaje fue reflejado con particular fuerza. “El grupo” refiere, evidentemente, a un país sometido ya por muchas décadas a las colusiones entre los paramilitares y narcotráfico como participantes del poder, y el costo social de aquellas. Con diferentes personajes e iteraciones, Colombia no deja de repetir un patrón caracterizado por el dominio de personajes con articulaciones obscuras con fuerzas paraestatales o narcos, independientemente de las banderas políticas que los cobija.

PARACOvid

Enfrentando cargos legales por obstrucción de la justicia, este último culebrón fue detonado por las confesiones de un testigo sobre los vínculos históricos entre el senador y organizaciones paramilitares, hechos suficientemente documentados, de acuerdo al criterio unánime de la Corte. En la imagen, un sombrero paisa –región que explotó en manifestaciones de solidaridad con Uribe en muestra de su tradicional devoción por aquél— que adorna una versión rosada del ícono del virus de la pandemia, sirven para dar cuenta de los comentarios más sarcásticos del momento alrededor del virus y sus efectos (reales o imaginados).

Subpresidente

Las declaraciones de respaldo del presidente Duque a su mentor, pasándose por encima la independencia de las distintas ramas del estado, en este caso el poder judicial, puso una vez más sobre el tapete en la esfera pública el carácter sumiso de un régimen que es visto, abiertamente, como dependiente de los designios de Uribe y el control acérrimo que ha tenido históricamente sobre la política. Este meme actualiza algunas de las estrategias humorísticas alrededor de Duque desde principios de su mandato tendientes a reflejar, de una u otra forma, este sometimiento al infantilizarlo y cuestionarlo.

Paralelismos

La carrera de Uribe se caracteriza por su capacidad de estar encima de la ley. Con más de 200 procesos en su contra, siempre ha logrado salir bien librado. En el imaginario popular representa lo que pocos pueden lograr: burlar la ley y al mismo tiempo serla. El entusiasmo contagioso que transmite a veces lleva a algunos a confesarse: uno de sus defensores, Diego Cadena, se definió a sí mismo como “de día abogado, de noche abogangster.”
Pablo Escobar también se vanagloriaba de vivir fuera de la ley. Recluido en La Catedral, la cárcel construida a su medida, editó un libro de caricaturas sobre sí y empezó a usar un gorro ruso, que quería volverlo tan icónico como la boina del Ché Guevara. En la fotografía original, posa para la cámara sujetando los barrotes, burlándose de su supuesto enclaustramiento.

En este meme la historia es resignificada al mostrar al senador procesado en su propio “encierro”. La imagen nos muestra una situación improbable. A la vez, la transferencia simbólica de un mito. Uribe convertido en Escobar. La Catedral convertida en El Ubérrimo.

Silencio

El bombardeo con drones por parte del ejército a un campamento disidente donde habían decenas de niños fue una de las denuncias movilizadas durante el gigantesco levantamiento popular del 21 de Noviembre pasado. En esa coyuntura, se dieron los allanamientos ilegales de la sede de la revista Cartel Urbano y al colectivo Puro Veneno. Además de la censura, mediante soldados portando armas largas y brochas con pintura blanca, del mural “¿Quién dio la orden?”, pieza que cuestiona la impunidad de 5 generales que, durante una década, presumiblemente ordenaron el asesinato de más de 5.000 civiles. Recientemente, el Ministerio de Cultura intentó aplanar la curva de la expresión artística, censurando al ganador del premio Luis Caballero por exponer las dinámicas de gentrificación, paramilitarismo y explotación sexual del barrio Santa Fe. Con la detención domiciliaria decretada contra Uribe, quienes ejercen una voz crítica desde el arte, quizás se preguntan, como nuestra hermanita menor del meme, si serán víctimas de un nuevo “falso positivo cultural.”

Esto me produce

  • Qué hueso
    2
  • Ojalá lo lean
    4
  • Para grabárselo
    5
  • AMO
    14
  • Uy, qué jevi
    1
  • Que la fuerza nos acompañe
    11
  • KK
    5

Relacionados