5 canciones para pensar el legado múltiple de Camilo Torres
Sesenta años después de su muerte, la Unidad de Búsqueda ha anunciado la entrega de los restos a su buscador, el Padre Javier Giraldo (SJ). Estas son 5 canciones que nos invitan a pensar la vida y legados del sociólogo, sacerdote y revolucionario.
por
Rafael Quishpe
docente e investigador TraCe-Uniandes
18.02.2026
Portada: Isabella Londoño
El destino final de los restos del padre Camilo Torres siempre fueron objeto de secretismo, leyendas y controversia.
Según la última versión de conocimiento público –revelada en 2007 después de 41 años por el General Álvaro Valencia Tovar a la periodista María Jimena Duzán– los restos de Camilo se mantuvieron por años enterrados en el panteón de la Quinta Brigada del cementerio de Bucaramanga y luego entregados a su hermano, Fernando Torres, sin paradero conocido.
Los vinilos del M-19
Recordamos tres vinilos producidos por la organización en los años ochentas y noventas que hacen parte de la colección análoga de la Biblioteca Musical de la Paz (BMP).
Siguiendo este rastro, en 2024 la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) cotejó dichos restos con los de los familiares de Camilo, enterrados en el Cementerio Central de Bogotá. Según el reporte de la UPDB, el resultado es contundente: “se reporta una coincidencia de 1.230 millones de probabilidades de que el ADN de las estructuras óseas encontradas coinciden con el ADN de su papá, Calixto Torres”, dijo Luz Janeth Forero, directora de la UBPD, en la entrega de los restos. Este dictamen cierra más de medio siglo de incertidumbres.
En tiempos electorales, donde la agenda de la Paz negociada y la implementación del Acuerdo de La Habana parecen haber pasado a un segundo plano, la recuperación y entrega del cuerpo de Camilo nos invita a —como dijo Luz Janeth Forero, directora de la UBPD– “honrar, resaltar y dignificar la vida de los más de 135.000 desaparecidos de nuestro país al igual que la lucha, la resistencia y la resiliencia de sus buscadoras y buscadores”.
Compartimos aquí cinco canciones que ayudan a pensar los múltiples legados de Camilo Torres.
Camilo: el mártir y símbolo latinoamericano
Cruz de Luz (Daniel Vigglieti, 1968)
Las particulares condiciones en las que muere Camilo Torres en Patiocemento (San Vicente del Chuchurí, Santander) inspiraron una de las canciones más reconocidas del cancionero latinoamericano: Cruz de Luz. Compuesta por el cantautor uruguayo Daniel Viglietti en 1967, hace parte del disco “Canciones para el Hombre Nuevo”, un trabajo que recoge la experiencia de Viglietti en Cuba participando en el Encuentro de la Canción Protesta.
Numerosas versiones de esta canción salieron posteriormente, quizás las más recordadas son las de Víctor Jara y Chavela Vargas. En esta canción Camilo no solo es presentado como mártir sino como pueblo: “y cuando ellos bajaron por su fusil se encontraron que el pueblo tiene cien mil. Cien mil Camilos prontos a combatir. Camilo Torres muere para vivir”.
Camilo y la unidad de las luchas
Dispersos (Alí Primera, 1973)
El 26 de agosto de 1965, Camilo lanza el periódico Frente Unido, una publicación que buscaba difundir las ideas del sacerdote entre los y las colombianas. En su primera edición se lanzaba la Plataforma de Frente Unido, en la cual Camilo hablaba de la necesidad de una nueva forma de acción política. Una que aspiraba a “unir, no dividir”. En sus palabras: “No importa cuál sea la denominación que hayan tenido, o tengan, quiénes están de acuerdo con ella. Esta denominación puede ser liberal o conservadora, socialista o demócrata-cristiano, sin partido o anapista. Lo que importa es reunir los esfuerzos de todos tras de un mismo fin: una Colombia con justicia”.
Recogiendo este espíritu de unidad, el cantautor venezolano Alí Primera publica en 1973 la canción “Dispersos”, en donde se pregunta por el costo de dividir y aislar las luchas políticas que podrían unificarse en torno a un propósito común: la victoria final. Es llamativo que Primera usa la metáfora del “fusil y el evangelio en las manos de Camilo” para mostrar como posible lo impensable para entonces: la unión del cristianismo y el marxismo. La canción será tan popular que posteriormente el dúo colombiano Ana y Jaime versionarán este tema en su característico sonido de balada.
Camilo y el amor eficaz
Canto de entrada (Carlos Mejía Godoy, 1975)
Es imposible pensar a Camilo fuera de las resonancias políticas y teológicas de su muerte. Reconocido como uno de los pioneros de la Teología de la Liberación, un movimiento gestado al interior de la Iglesia Latinoamericana a finales de los años 60, su propuesta de Amor Eficaz sentó las bases de nuevas reflexiones en el seno de los movimientos eclesiales, populares y revolucionarios de la época. La caridad y la limosna, según Camilo, no alcanzaban para “dar de comer a los desnudos ni enseñar a los que no saben”. Por tanto, era necesario buscar medios eficaces que permitieran materializar el amor al prójimo de una manera sostenida y en beneficio de las amplias mayorías de los y las colombianas.
En la efervescencia de las luchas revolucionarias de los años 70 y 80 –particularmente en Nicaragua y El Salvador– la teología de la liberación se musicalizó a través de cantantes comprometidos que, como los Hermanos Mejía Godoy, grabaron la Misa Campesina Nicaraguense. Esta ofrecía una relectura de Jesús y la Iglesia en su opción preferencial por los pobres, usando referencias directas a la cultura y la vida cotidiana del país centroamericano para hablar de un Dios cercano y obrero. Tal y como lo dice el Canto de Entrada “Vos sos el Dios de los pobres, el Dios humano y sencillo. El Dios que suda en la calle. El Dios de rostro curtido”
El Camilo combativo
“Camilo Torres” (Naimad B, 2021 Remasterizado)
“Si dices amar al prójimo y querer buscar la paz, luchando es que ese amor al pueblo se vuelve eficaz”.No podemos negar que la figura del Camilo combativo también ha acompañado por décadas las luchas armadas y las luchas populares no violentas en Colombia. Particularmente en los movimientos urbanos y estudiantiles, la canción “Camilo Torres” del rapero bogotano Naimad B (quien también ha compuesto otras canciones dedicadas a otras figuras insurgentes como Jaime Bateman) ha sido bien conocida y circulada en los espacios de movilización social, ollas comunitarias o parches barriales.
Naimad B abre su canción con la ya clásica declaración de Camilo antes de irse a la guerrilla, la cual se hizo famosa en el documental “Camilo, el cura guerrillero” de Joe Broderick: “Lo mejor sería preguntarle a la oligarquía cómo va a entregar el poder. Si lo va a hacer de una manera pacífica, pienso que lo obtendremos de una manera pacífica. Pero si lo va a entregar de una forma violenta, entonces nosotros lo conseguiremos de una forma violenta”. Adelante, y con su prosa hábil, el rapero encadena distintos valores autoproclamados del cristianismo con la responsabilidad ética de luchar, “porque si Cristo viviera también combatiría al Imperio”. A su vez, reivindica la decisión de Camilo de irse al monte como un acto de amor al oprimido y la defensa de poblaciones excluidas como el campesinado.
Camilo más allá del fetiche
Camilo de Chucurí (Velandia y La Tigra, 2023)
“Cura, cantor, pionero, fundador, decano, ñero, guerrillero, percutero, proleto, santo y coleto”. Todo eso fue y es Camilo. Mucho más que el “cura guerrillero”, el fetiche.
Rescatar la figura de Camilo más allá de su faceta armada es una urgencia manifiesta en un país donde la entrega de sus restos se cruza con los múltiples intentos fracasados de paz con el ELN, la agudización del conflicto armado y las miles de víctimas y desplazamientos masivos que se producen a diario por la sangrienta confrontación entre guerrillas, paramilitares y el Ejército, particularmente en regiones cercanas a donde Camilo murió hace 60 años. Como lo anotaba lúcidamente el argentino Nicolás Herrera “si redefinimos el mito, tendremos otro Camilo, más lúcido, más inquieto, más brillante, más interesante, más útil para nuestras luchas actuales”. Necesitamos saber qué pasó en los 36 años y 5 meses anteriores a su decisión para entender su proceso radical”.
Reconocer y abrazar la contradicción de la figura de Camilo Torres es, por tanto, más que deseable. Tal y como lo hace en esta canción Velandia y La Tigra, quienes incluso se atreven a abrir nuevas preguntas sobre la muerte y posibles pensamientos que pudieron pasar por la cabeza del clérigo antes de caer“Y si me muero hoy… ¿qué dirán de mí las escrituras? ¿qué dirán en los documentales? ¿qué me gané la rifa del primer balazo? ¿cómo Dilan Cruz? ¿cómo José Martí? ¿que me mataron por lentejo? ¿que yo no sabía que la vida era prestada?” En el 2025, y en conmemoración de los 59 años de la muerte de Camilo, se graba en las calles de Piedecuesta el videoclip de la canción, con la participación actoral del profesor Iván Lozada y la dirección de Edson Velandia.
Quizás ninguna otra figura colombiana ha sido cantada de tanta formas distintas. En estas canciones, Camilo no aparece como un personaje del pasado sino como una pregunta abierta e inconclusa sobre la relación entre fe, política y justicia en América Latina.
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Rafael Quishpe es investigador del proyecto «Transformations of Political Violence – TRACE» (Alemania) y profesor de la Maestría en Construcción de Paz de la Universidad de los Andes. Ha trabajado como investigador y consultor en temas de Desarme, Desmovilización y Reintegración de ex-combatientes, reconciliación y la relación entre música, conflicto y construcción de paz